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El mar de rubíes del sur: la cosecha del cranberry en Chile y su valor global
En los humedales de la Región de Los Ríos, Agrícola Cran Chile y Ocean Spray producen el único cranberry (arándano rojo) comercial fuera de Norteamérica, y lo hacen de la manera más bella y responsable posible.

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Ante un campo que duerme bajo el frío del otoño austral durante meses, el paisaje cambia entre marzo y mayo para convertirse en una serie de espejos carmesí con millones de arándanos rojos flotando sobre el agua. Este paisaje agrícola hipnótico se puede apreciar al sur de Chile, en un rincón del mundo que ha convertido un fruto de herencia nativa norteamericana en un activo de clase mundial para la industria alimentaria.

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La identidad del cranberry, un fruto singular
Cuando se habla de berries en la industria de alimentos, la conversación suele girar alrededor de opciones como la blueberry o mora azul reconocida por su suavidad dulce y la mancha índigo que deja a su paso, la mora o zarzamora con su perfil frutal e intenso, la frutilla o frambuesa de sabor ligeramente ácido y la fresa con su forma y sabor inconfundibles. Pero hay un fruto más que también se encuentra en esta categoría: el cranberry, conocido en español como arándano rojo, que no se parece en nada a sus primos del género Vaccinium.
La primera distinción que existe entre todas estas berries es botánica; a diferencia de la blueberry (Vaccinium corymbosum) que crece en arbustos rígidos de hasta dos metros, el cranberry (Vaccinium macrocarpon) es una planta rastrera, perenne y de tallo leñoso que se extiende horizontalmente como si se tratara de una alfombra viva. No crece en altura, pero lo hace en anchura, colonizando suelos ácidos, húmedos y arenosos con tenacidad.
Clasificación | Denominación |
Reino | Plantae |
Familia | Ericaceae |
Género | Vaccinium |
Especie | Vaccinium macrocarpon Aiton |
Nombre común | Cranberry / Arándano rojo / Arándano agrio |
Origen nativo | Costa este de Norteamérica (Canadá y EE.UU.) |
Producción comercial fuera de Norteamérica | Sur de Chile (única en escala industrial) |
La segunda distinción es sensorial. El cranberry crudo suele ser ácido y astringente; sus azúcares naturales son bajos y sus taninos, altos. Esta característica, lejos de ser un defecto, es precisamente lo que lo convierte en un ingrediente extraordinariamente versátil para la industria, cuyo perfil de sabor empata tanto con el universo dulce como con el salado, al igual que con lo fermentado y concentrado… ningún otro fruto rojo tiene esta amplitud.




Chile como isla fitosanitaria: ahora el sur produce lo que el norte atesora
Para entender por qué el único cultivo comercial de cranberry fuera de Norteamérica existe en Chile (y no en Europa, Australia o cualquier otro lugar con condiciones climáticas aparentemente similares), es necesario entender primero la geografía política y fitosanitaria de este país austral:
Chile es un país que tiene bastantes regulaciones, especialmente en términos alimentarios, y eso ha permitido que tengamos una seguridad alimentaria bastante relevante. Somos un país que protege mucho sus fronteras porque somos una isla fitosanitaria: nos protegen la Cordillera de los Andes y el desierto de Atacama en el norte, la Antártida en el sur y el Océano Pacífico al oeste. Siempre se ha protegido mucho el valor de nuestros productos alimenticios para mantener la seguridad alimentaria del país”, explicó Bárbara Sepúlveda, Directora Regional de ProChile en la Región de Los Ríos, en entrevista exclusiva para The Food Tech®
Esta condición de "isla fitosanitaria" no es metafórica, prácticamente es la razón por la que los campos chilenos están libres de muchas plagas y enfermedades que afectan a los cultivos en otras latitudes. Para el cranberry, que podría ser susceptible a ciertos hongos y bacterias, esta protección natural equivale a condiciones de cultivo más limpias y mayor estabilidad productiva.
Sepúlveda añadió que el foco actual de la política exportadora de Chile está en la diversificación de mercados y el valor agregado. En ese contexto, el cranberry chileno es un producto estratégico: fuera del hemisferio norte sólo se produce aquí, y llega al mercado mundial precisamente cuando Estados Unidos y Canadá están en su temporada invernal; es así como la contraestación chilena convierte su posición geográfica en una fortaleza comercial.

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Un microclima rico en nutrientes: la Selva Valdiviana con bosque, lluvias y humedales
La Región de Los Ríos, cuya capital es Valdivia, es una de las zonas más lluviosas de Chile. Sus ríos, lagos y humedales son parte de un sistema hídrico de enorme riqueza, alimentado por dos cordilleras que convergen desde distintas eras geológicas: la Cordillera de la Costa, antigua, estable y cubierta de bosque nativo; y la Cordillera de los Andes, joven, volcánica y todavía en crecimiento.
Camila Becker, especialista en agricultura regenerativa y guía naturalista en la Isla San Francisco (uno de los enclaves de biodiversidad en la región) describe este territorio con admiración genuina: "Estos suelos son sumados, profundos, con mucha materia orgánica y nutrientes. Acá tenemos el bosque más antiguo de la Cordillera de la Costa, con suelos que tienen toda la historia de los sedimentos volcánicos… son los suelos más fértiles del planeta", expresó.
Para el cranberry, esta combinación de factores es ideal. El microclima de Valdivia es perfecto para su cultivo:
Presenta abundancia hídrica permanente: sus ríos y esteros fluyen como un caudal estable durante todo el año, por lo que son esenciales para el sistema de cosecha en agua y para el control de heladas en invierno mediante riego protector.
Temperatura templada, fría sin extremos: la zona registra veranos suaves e inviernos moderados. Las temperaturas extremas son puntuales, lo que protege a la planta durante su ciclo productivo de nueve meses.
Estaciones marcadas con "señal fisiológica": el cranberry necesita frío invernal para activar sus procesos de floración. Las cuatro estaciones definidas del sur chileno entregan exactamente esa señal que la planta requiere para producir sus frutos.
Suelos volcánicos ácidos y arenosos: el pH bajo y la estructura porosa del suelo replicada con capas de arena artificial en los predios son indispensables para el sistema radicular del cranberry.
Bosque Valdiviano regulador: los bosques andino-patagónicos de la zona actúan como esponjas naturales que capturan agua, regulan temperatura y mantienen activo el ciclo hídrico que alimenta los esteros y ríos que nutren las camas de cultivo.
Humedales como riñones del sistema: los humedales circundantes filtran el agua y equilibran el ecosistema, garantizando que regrese a los ríos tras la cosecha, siendo de igual o de mejor calidad que la que ingresó.
Esta es una zona de clima templado-frío. Tenemos un recurso hídrico durante todo el año que nos permite hacer control de helada en invierno, riego en verano y, para la cosecha, aprovechar el agua por la propiedad que tiene el fruto: que flota; pero no somos ajenos al cambio climático. Proteger el agua es un tema vital para nosotros de manera constante, por eso trabajamos con el tema de reforestación, con árboles nativos de la zona, con viveros que tienen estas plantas. Se entrena también a personal de liceos técnicos para que tengan la especialidad de trabajar con la maquinaria que tiene la empresa Agrícola Cran Chile y técnicos que puedan manejar cómo se trabaja el cranberry, desde la poda hasta la cosecha y durante todo el periodo para la mantención del predio en general”, explicó Guido Fuentealba, Ejecutivo Comercial de Agrícola Cran Chile




Entendiendo al cranberry: anatomía del Vaccinium macrocarpon
Antes de ver cómo se cosecha el cranberry, es importante detenerse a mirarlo de cerca, porque pocos frutos tienen una biología tan distintiva y directamente ligada a la forma en que llega a la mesa.
Una planta rastrera, perenne y extraordinariamente resistente
A diferencia de las plantas cuyo ciclo de vida se cumple en una sola estación, las perennes son capaces de sobrevivir varios inviernos y florecer nuevamente. Vaccinium macrocarpon es una planta que se mantiene verde durante todo su ciclo anual; su tallo, delgado pero leñoso, se extiende horizontalmente a ras del suelo, con ramas que no superan los 20 centímetros de altura. Así, el cranberry forma una densa alfombra viva que cubre completamente la superficie del suelo, construyendo una arquitectura que cumple un doble propósito:
proteger sus raíces del viento
distribuir su peso sobre una superficie amplia cuando llega la inundación que da paso a la cosecha
Según compartió Fuentealba, el sustrato donde crece el cranberry es una mezcla de tierra con arena que se incorpora deliberadamente. La arena cumple con la función estructural de apretar la red radicular de la planta, anclarla y darle firmeza; cuando pasa el puente móvil de cosecha que sacude a la planta para desprender sus frutos, la arena impide que las raíces sean arrancadas con ellos. De esta forma, la planta resiste y el fruto se desprende para flotar hacia la superficie.
Un fruto con piel que resiste, cuyo interior le da el don de flotar
La fruta del cranberry tiene entre 1 y 2 centímetros de diámetro y es de forma ovalada. Su piel, lisa y relativamente gruesa para su tamaño, cambia de tonalidad de acuerdo a la exposición solar que recibe; es decir, aquellos frutos expuestos directamente al sol lucen un tono rojo carmesí intenso, casi azulado, mientras que los que permanecen en la sombra mantienen un color verde claro o rosa suave que podría pasar por blanco. Aunque esta variabilidad no afecta la calidad del fruto, sí indica su estado de maduración.
El cambio de color se ocasiona por la degradación de la clorofila y la síntesis de antocianinas, que son pigmentos naturales que van del rojo al azul oscuro. La exposición solar actúa como un catalizador, pues la radiación UV acelera la síntesis de antocianinas y es por ello que los frutos que reciben luz directa se pigmentan antes y de forma más uniforme que aquellos que crecen en el interior del arbusto y permanecen sombreados:
Los cranberries verdes se consideran frutos inmaduros; en esta etapa, son ricos en clorofila y sus estructuras celulares son rígidas.
Blanco o verde pálido se encuentran en estado de transición; el fruto ha alcanzado su tamaño final pero aún no ha comenzado a desarrollar los pigmentos que lo caracterizan.
Rojos y rosados lucen así por su maduración intermedia. Ya hay presencia de antocianinas, pero el nivel de azúcares y ácidos aún no está balanceado.
Rojo intenso, casi azulado es el estado óptimo de madurez comercial y fisiológica.
No obstante, incluso los cranberries que permanecen a la sombra tomarán una tonalidad intensa con el tiempo suficiente de maduración. Esto es importante porque tanto el sabor como la textura de la fruta son proporcionales al color que se muestra en su piel, tal y como ocurre normalmente:
Color | Sabor | Textura |
Verde y blanco | Ácido y astringente | Muy firme, casi leñosa |
Rojo | Ácido con ligeras notas dulces | Firme |
Rojo intenso, azulado | Dulce, con acidez equilibrada | Jugosa pero resistente |
Por si fuera poco, a diferencia de otras frutas, el arándano rojo tiene una capacidad muy limitada de madurar tras su cosecha. Puede que con el tiempo se haga más blando una vez ocurrida su cosecha, pero no será más dulce.
Al interior, tiene pulpa de color verde claro traslúcido o blanquecino. La composición química de esta parte de su estructura cambia dependiendo de factores como:
La acumulación de azúcares, pues el interior del fruto maduro tiene una concentración de sólidos solubles (grados Brix) mucho mayor a sus estados de maduración temprana.
Degradación de ácidos, debido a que el ácido cítrico y málico disminuyen conforme el fruto se torna oscuro.
Densidad, puesto que el interior se vuelve más hidratado y menos denso, perdiendo la estructura tánica que le confiere un sabor amargo a los frutos inmaduros.
Podría decirse que el interior del cranberry siempre será pálido, pero su dulzor depende de que su piel haya alcanzado una tonalidad intensa.
Además de tener semillas diminutas en su interior, el cranberry tiene cámaras de aire internas. Al tomar una fruta y partirla de forma transversal, se revelan cuatro cámaras de aire (también llamadas lóculos) distribuidas simétricamente alrededor de una cavidad central donde están las semillas. Estas cámaras actúan como un chaleco salvavidas integrado, pues cuando la fruta madura cae o es golpeada suavemente en presencia de agua, flota de manera natural e inmediata.
Esta propiedad biológica no es solo un dato curioso de botánica; en realidad, es el fundamento que ha permitido desarrollar un sistema de cosecha único para este fruto.

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La cosecha más bella del mundo: el mar de rubíes que se forma con cranberries
Tal y como Ocean Spray lo explica, existen dos formas de cosechar cranberries: “La primera es la cosecha en seco. Simplemente, una cortadora de césped gigante arranca las bayas carmesíes de la parra. La otra es la cosecha húmeda”, que además es visualmente extraordinaria.
En este punto, cabe hacer una aclaración que suele generar confusión: esta cosecha húmeda no se trata de que el cranberry crezca en el agua, solo se cosecha en ella. Las camas de cultivo (construidas ligeramente por debajo del nivel del suelo) permanecen en tierra firme durante todo su ciclo de vida. Es ahí, en ese sustrato de tierra volcánica y arena, donde la planta florece en primavera, se poliniza con la ayuda de las abejas en verano y madura su fruto durante el otoño austral. Además, constantemente prueban con nuevas variedades de cranberry para ver cuáles se adaptan mejor al ecosistema y brindan mayor rendimiento. El agua entra en escena únicamente en el momento de la cosecha, cuando las camas se inundan de forma controlada para aprovechar la propiedad flotante del fruto y recolectarlo de manera eficiente.
Entre mediados de marzo y mayo, cuando el otoño austral comienza a teñir de ocre al bosque Valdiviano, los campos de Agrícola Cran Chile en la Región de Los Ríos se transforman. Las "camas", como se les conoce a las parcelas de cultivo que, vistas desde el cielo, parecen un tablero de ajedrez sobre el paisaje, se inundan progresivamente con agua extraída de los esteros y ríos cercanos hasta cubrir 18 pulgadas de altura. El agua avanza, sube de nivel y ocurre un proceso en el que, los cranberries, apretados contra sus tallos durante nueve meses, empiezan a soltarse a medida que un puente móvil equipado con aspas los agita suavemente para que se aflojen de las ramas ¡y millones de ellos floten!
Una tras otra, las camas se convierten en espejos escarlatas, como mares de rubíes que se extienden hasta donde alcanza la vista. El rojo intenso del fruto contrasta con el verde profundo de los tallos que permanecen sumergidos, mientras el cielo azul intenso de la Patagonia se refleja en los bordes del agua y las nubes se contrastan sobre el agua conforme las camas se van quedando sin fruto flotante. El resultado es uno de los paisajes agrícolas más irrepetibles del mundo:
El arándano no se cosecha en el agua, crece en seco como cualquier otra planta en otra parte, que sí requiere de agua de riego, pero no necesariamente está flotando. El agua que se utiliza en el proceso de recolección del cranberry es una herramienta que tiene origen natural y que se devuelve a los ríos después de que se hace la extracción de la fruta. El balance que se debe de tener en la Tierra es muy importante y se respeta el ciclo natural”, explicó Sergio García, Head of Marketing & Innovation por parte de Ocean Spray Latam




La ingeniería del agua: eficiencia y sustentabilidad en un solo proceso
Más allá de ser un espectáculo visual, este sofisticado sistema de ingeniería hidráulica dispone de camas que están construidas sobre una ligera pendiente, lo que permite que el agua fluya de una a otra por simple acción de gravedad. Por ello, el agua no se desperdicia, sino que se usa en la primera cama, se canaliza a la siguiente, de ahí pasa a otra y continúa en movimiento hasta llegar a la última. Una vez que el circuito fue completado, es devuelta al río o estero de origen.
Sin embargo, no regresa igual, lo hace más limpia, pues la arena que compone el sustrato de las camas actúa como filtro natural, atrapando partículas en suspensión y purificando el agua en su paso.
Natascha Ramos Klein, Account Manager and Business Development en Brasil, por parte de Agrícola Cran Chile, lo sintetiza con precisión: "Necesitamos el agua para cosechar el cranberry, y después la devolvemos aún más limpia al mismo río porque el suelo donde se cultiva está preparado con arena, y la arena es un filtro natural".
Agrícola Cran Chile tiene la certificación GLOBALG.A.P., el estándar más alto de buenas prácticas agrícolas a nivel internacional. Sus sistemas incluyen compuertas de reciclaje que permiten reutilizar el agua entre camas, sensores tecnológicos que monitorean temperatura y humedad en tiempo real para intervenir solo en los sectores que lo necesitan, y un programa de restauración y protección de cuencas que incluye más de 20,000 plantas nativas sembradas en sus 7 campos.
Según Guido Fuentealba, hace apenas cinco años celebraban haber superado los 500,000 barriles de producción de cranberry en Agrícola Cran Chile. En el último ciclo, las mejoras tecnológicas y de innovación agronómica los llevaron al récord histórico de producir 680,000 barriles: "Un barril más cada año ya nos da una satisfacción muy especial", afirmó.
En el mundo del cranberry, la unidad comercial es el barril: una medida de 100 libras (aproximadamente 45 kg) de fruta fresca. El precio por barril fluctúa según la cosecha global, la demanda de jugo concentrado y la estabilidad de los inventarios cooperativos de Ocean Spray. Para los productores de Cran Chile, el hito reciente de 680,000 barriles marca un cambio de escala que los posiciona como un proveedor robusto y confiable a lo largo del año.
La estrategia comercial apunta a sostener y ampliar ese volumen mientras se avanza en la captura de mayor valor dentro de Chile; es decir, no solo vender el barril, sino procesar más localmente, crear formatos específicos para el mercado latinoamericano y construir relaciones de largo plazo con la industria de alimentos de la región.
700 hectáreas de cranberry totales plantadas por Cran Chile, con operaciones en Lanco, en la región de Valdivia
680K barriles con récord histórico de producción en su último ciclo
+30 años de operación desde 1992, Cran Chile es el único productor de arándano rojo fuera de Norteamérica
+13 años de alianza, pues desde 2013 mantienen un acuerdo como proveedor de Ocean Spray, consolidando a la región como un punto clave en la producción global de este fruto.

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Una vez que los cranberries flotan en las camas inundadas, se agrupan para ser captados por las "mangas" (equipos de bombeo montados sobre los bordes de los campos) que succionan la mezcla de agua y frutos hacia los camiones que más tarde los llevarán a la planta de procesamiento. El flujo es continuo, eficiente y veloz, como una corriente roja que viaja desde el campo hasta la tolva, donde el agua es devuelta al sistema y los frutos emprenden su camino hacia la transformación en productos de valor agregado.
Todo el cranberry cosechado por Agrícola Cran Chile viaja a la planta procesadora de Ocean Spray en Lanco, una ciudad de la Región de Los Ríos a pocos kilómetros de los campos de cultivo. Ahí, la cooperativa aplica sus estrictos estándares de calidad para producir los dos formatos principales que salen de Chile, los dos productos estrella de Lanco:
Cranberry deshidratado (Sweet Dried Cranberries): la fruta fresca es procesada, endulzada con una mínima cantidad de azúcar y sometida a un proceso de secado que concentra sus sabores y extiende su vida útil. El resultado es un ingrediente versátil, de sabor equilibrado entre dulce y ácido, con textura masticable y color rojo intenso. Además, mantiene intactos a los compuestos bioactivos del fruto fresco.
Jugo concentrado de cranberry: el proceso extrae el jugo del fruto fresco y lo somete a evaporación hasta obtener un concentrado de alta densidad y potencia antioxidante. El concentrado puede reconstituirse para bebidas o usarse directamente como ingrediente funcional en alimentos procesados, en lácteos, nutraceúticos e innovaciones en la industria cosmética. Sergio García lo confirmó: "El poder antioxidante del cranberry lo puedes obtener desde las semillas, la fruta fresca, la deshidratada y el jugo; no pierde ese poder, se lo lleva consigo a cualquier producto".
La versatilidad del cranberry se extiende mucho más allá de estos dos formatos. La industria alimentaria global ha explorado y escalado sus aplicaciones en múltiples categorías. Algunos ejemplos son:
Cervezas artesanales donde se fermenta el jugo o concentrado para crear cervezas de estilo Ale afrutadas y cidras.
Salsas y aderezos en las que la acidez natural del arándano rojo pone el equilibrio en preparaciones dulces y vinagretas.
Confitería y chocolatería que lo incorporan como ingrediente deshidratado y extracto en tabletas, trufas y gominolas.
Panificación que lo ha mantenido como inspiración de muffins, panettones y panes artesanales al incluirlo deshidratado.
Bebidas funcionales en formatos RTDs, smoothies e infusiones con concentrado y extracto.
Nutraceúticos, a través de cápsulas, polvos y suplementos estandarizados.
Respecto a la filosofía de innovación que Ocean Spray visualiza para la región, Sergio García expresó lo siguiente: "No queremos llevar a otros mercados la forma en que se ha consumido el cranberry en Estados Unidos. Lo que buscamos es incentivar la adaptación del cranberry como ingrediente en la cultura gastronómica de cada país." En México, esto se tradujo en cranberry deshidratado con chilito en polvo, siendo un éxito de ventas. En Brasil, dio origen a la incorporación del fruto en el panettone navideño. En Chile se transformó en alianzas con productores locales que crean sus propias salsas, mermeladas, chutneys y cervezas, por mencionar algunos ejemplos.




¿Qué dice la ciencia sobre los beneficios a la salud atribuidos al cranberry?
El cranberry no es un "superalimento" de moda. Este fruto lleva décadas de investigación científica acumulada que respaldan sus propiedades funcionales. Su compuesto más estudiado y distintivo son las proantocianidinas de tipo A (PACs), un grupo de polifenoles que no existen en ningún otro fruto en la misma estructura molecular.
Esta diferencia estructural modifica completamente su interacción con las bacterias patógenas, especialmente con Escherichia coli uropatógena (UPEC), y es solo un fragmento de la evidencia científica revisada por pares que le dan aún más valor al arándano rojo:
Mecanismo anti-adhesión: las PACs tipo A inhiben la adhesión de E. coli a las células del tejido urinario, impidiendo que la bacteria colonice la vejiga… y sin adhesión, no hay infección.
Meta-análisis Cochrane 2023: el análisis más robusto disponible hasta la fecha reunió 50 estudios clínicos aleatorizados con 8,857 participantes. El resultado fue claro: los productos de cranberry reducen el riesgo de infecciones urinarias recurrentes en un 30%.
Meta-análisis 2024 sobre dosis: una revisión de 10 ensayos clínicos aleatorizados publicada en Frontiers in Nutrition demostró que cuando la ingesta diaria de PACs supera los 36 mg, el riesgo de infecciones del tracto urinario se reduce significativamente en un 18%. El estudio también aclara que, por debajo de esa dosis, el efecto no alcanza significancia estadística.
Revisión bibliométrica 2025 (PMC): un análisis de más de 60 años de investigación que fue llevado a cabo entre 1962 y el año 2024, confirma que los metabolitos del cranberry (PACs tipo A, flavonoides y ácidos fenólicos) inhiben la adhesión de E. coli a las células uroepiteliales, reduciendo la recurrencia de infecciones. Las PACs del cranberry emergen como la estrategia no antibiótica más prometedora para la prevención de infecciones urinarias en un contexto de creciente resistencia antimicrobiana.
Además de las vías urinarias: la investigación reciente identifica efectos antioxidantes sistémicos, propiedades antiinflamatorias, y posible beneficio cardiovascular asociado al consumo regular de cranberry, debido a su contenido adicional de antocianinas, quercetina y miricetina. Los estudios de Ocean Spray con la plataforma Forager AI de Brightseed han identificado nuevos bioactivos potencialmente relevantes para función cognitiva e inmunidad. Por su parte, Cran Chile acota que se compone por más de 150 compuestos bioactivos, llegando a ser un apoyo también para la microbiota intestinal y la salud oral.
Remontándonos al pasado, Ocean Spray relata que los cranberries solían ser un alimento para sobrellevar los inviernos debido al valor energético que brindan. Aseguran que los indígenas preparaban un puré donde los mezclaban con carne deshidratada que soportaba almacenamientos prolongados. Incluso, llegó a tener usos como tinte natural, con usos en alfombras, mantas y ropa.
Para la industria alimentaria, esta solidez científica representa una oportunidad de posicionamiento sin precedentes. El cranberry no requiere comunicación basada en promesas; cuenta con suficiente bibliografía para sustentar sus beneficios y seguridad de consumo. Por si fuera poco, una planta como la de Ocean Spray en Lanco, con certificaciones de calidad rigurosas y trazabilidad desde el campo hasta el producto terminado, puede garantizar que los niveles de PACs en sus ingredientes sean estables y estandarizados.

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El mercado global del cranberry no es grande por volumen, pero es extraordinariamente estratégico por valor. Se trata de un mercado en crecimiento sostenido, impulsado por tres fuerzas que convergen:
la demanda de ingredientes funcionales con respaldo científico
la tendencia hacia productos limpios y naturales
la expansión del consumo fuera de Norteamérica, especialmente en Asia y Latinoamérica
Según apunta Research & Markets, el mercado global de cranberry alcanzó 2.93 mil millones de dólares en 2025 y se proyecta en 3.93 mil millones para 2032. Por su parte, Grand View Research estima que el mercado tenga un CAGR del 4.7% hasta 2030. A su vez, el segmento de jugo concentrado proyecta un crecimiento al 6.5% hasta 2034, impulsado por su uso en bebidas funcionales y suplementos nutraceúticos.
El dato más revelador para la industria latinoamericana lo aporta Mordor Intelligence, al asegurar que Sudamérica es la región de más rápido crecimiento en el mercado global de cranberry, con un CAGR del 6.90%, impulsada directamente por Chile. En 2025, este país produjo 106,180 toneladas métricas cosechadas entre marzo y mayo, llenando el vacío de producción del hemisferio norte durante su temporada invernal y obteniendo primas de precio por su condición de producto fuera de temporada.
La gran oportunidad latinoamericana: el 70% que aún no conoce el cranberry
Sergio García plantea un panorama contundente: "Hoy, el 70% del cranberry cosechado en el mundo se consume en Estados Unidos y Canadá. Para nosotros, eso es un motivador enorme porque tenemos todo un mundo de posibilidades, pero es un trabajo muy grande".
Ese trabajo implica construir conocimiento sobre el fruto, contribuir a que los consumidores identifiquen su sabor, se familiaricen con sus usos y gocen de sus beneficios en mercados donde la penetración es aún incipiente. Cran Chile actúa como broker de Ocean Spray para Latinoamérica y actualmente comercializa cerca del 25 al 30% de lo producido en la planta de Lanco dentro de la región, con Chile y Brasil como mercados principales. Sus clientes son principalmente distribuidores e industriales que incorporan el deshidratado o el concentrado en sus propias formulaciones.
En entrevista exclusiva para The Food Tech®, Sergio García compartió cuáles son las tendencias de consumo que impulsan al cranberry desde un enfoque global:
Del sacrificio al balance: los consumidores jóvenes no definen la salud como privación, sino como equilibrio. El cranberry encaja perfectamente en esta concepción, porque es funcional, sabroso, versátil y fácil de incorporar en la dieta diaria sin cambiar hábitos de forma radical.
Adaptación cultural, no importación de hábitos: la estrategia de Ocean Spray no es replicar el consumo estadounidense, sino incorporar al cranberry en las tradiciones gastronómicas locales usando al fruto como ingrediente y no necesariamente como producto importado.
Tendencias universales vía redes sociales: la demanda de ingredientes funcionales y naturales es global y se mueve a alta velocidad gracias al internet. Un consumidor en Lima, Ciudad de México o Buenos Aires tiene acceso a la misma información sobre salud que uno en Nueva York o Toronto.
Clean label y autenticidad: Ocean Spray es una cooperativa de 700 familias agricultoras en Estados Unidos, Canadá y Chile, preservando un modelo que prioriza la agricultura familiar y su sostenibilidad a largo plazo. Esa historia de origen tiene un valor creciente en mercados donde los consumidores quieren saber de dónde viene lo que consumen y quién lo produce, los procesos que se siguen y la transparencia con la que toman decisiones.
Pequeños y medianos productores como palanca: la empresa trabaja activamente para que emprendedores locales desarrollen productos con cranberry, ampliando el ecosistema de consumo sin competir con su propio portafolio.




El cranberry chileno: una historia de tierra, agua, ciencia y visión
Cuando Agrícola Cran Chile llegó en 1992 a los humedales de la Región de Los Ríos, traída por un visionario estadounidense que veía en el sur de Chile un "paraíso" para este fruto, nadie podría haber anticipado que tres décadas después ese proyecto llegaría al récord de producción de barriles anuales y que su cosecha sería reconocida como una de las imágenes agrícolas más extraordinarias del planeta.
El cranberry chileno es la suma de muchos milagros geográficos y humanos: el microclima austral que nadie más tiene, los suelos volcánicos más fértiles del mundo, el agua limpia de ríos nacidos en la Cordillera de los Andes, las manos (muchas de ellas femeninas, y muchas multigeneracionales) que cuidan cada planta durante nueve meses del año, y la visión de dos empresas que supieron crear una alianza estratégica global mientras construían arraigo territorial profundo.
El mensaje de esta mancuerna es claro: el cranberry chileno no es solo un ingrediente, se trata de un activo estratégico respaldado por ciencia, producido con los más altos estándares de inocuidad, disponible, con un mercado en expansión y con una historia de origen que el consumidor moderno valora genuinamente. Un rubí rojo que flota en el sur del mundo, esperando por ser incluido en más productos innovadores.




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Comunicóloga con más de 10 años como creadora de contenidos para medios impresos, digitales y audiovisuales sobre la industria de alimentos y bebidas. Sommelier de té, especialista en cata, maridaje, producción y calidad de Camellia Sinensis.






