Confitería

De residuo a ingrediente estratégico: científicos transforman desechos del cacao en un color azul natural

De subproducto a ingrediente de alto valor: el pigmento azul natural obtenido de residuos del chocolate impulsa innovación, circularidad y nuevos retos regulatorios en la industria alimentaria.

author-thefoodtech.com
Guillermina García

Periodista especializada Senior

Última actualización:

confitería-color-azul

Compartir

bookmark-thefoodtech.combookmark-thefoodtech.combookmark-thefoodtech.combookmark-thefoodtech.combookmark-thefoodtech.combookmark-thefoodtech.com

En la industria de alimentos y bebidas, la innovación rara vez avanza en línea recta. Suele hacerlo empujada por dos fuerzas que, en 2025, se han vuelto especialmente visibles: por un lado, la presión regulatoria y reputacional sobre ciertos aditivos; por el otro, la urgencia de rediseñar cadenas de suministro para reducir desperdicios y capturar valor a partir de corrientes residuales. En ese cruce —entre la ciencia aplicada y la economía circular— se ubica un desarrollo que merece atención de formuladores, equipos de I+D, compras, sostenibilidad y asuntos regulatorios: la posibilidad de convertir residuos del procesamiento del chocolate en un color azul natural de alto valor, mediante el uso de algas como plataforma biotecnológica.

El “azul” no es un color más. En alimentos, los pigmentos azules naturales han sido históricamente escasos, técnicamente complejos y, en muchos casos, limitados por estabilidad (pH, temperatura, luz) o por marcos regulatorios que diferencian entre “colorante” y “coloring food”. Esa escasez explica por qué, durante décadas, múltiples categorías (bebidas, confitería, lácteos saborizados, glaseados) dependieron de colorantes sintéticos para lograr tonos azules brillantes y consistentes.

En ese contexto, un hallazgo reciente difundido por la King Abdullah University of Science and Technology (KAUST) y respaldado por un artículo científico, muestra que una microalga roja del género Galdieria puede crecer usando desperdicios azucarados de la manufactura de chocolate como fuente de carbono orgánico, generando biomasa que contiene C-ficocianina (C-phycocyanin), un pigmento-proteína azul de interés alimentario.

¿Por qué los pigmentos naturales volvieron al centro de la estrategia?

Pigmentos naturales: el desafío específico del “azul”

Los pigmentos naturales han acompañado a la alimentación humana desde antes de la industrialización, pero su adopción masiva en productos procesados siempre dependió de tres factores: disponibilidad a escala, estabilidad en matrices complejas y predictibilidad en costos. Para el azul, el desafío fue estructural: hay menos fuentes naturales que produzcan tonalidades azules intensas y estables, y muchas de las disponibles pertenecen a familias químicas sensibles a pH o temperatura.

En la última década, el “azul natural” más conocido en el mercado ha estado asociado a ficobiliproteínas, en particular, la ficocianina, tradicionalmente obtenida de Spirulina (en realidad, una cianobacteria del género Arthrospira).

Sin embargo, su desempeño puede verse limitado en aplicaciones ácidas y, dependiendo del proceso, puede arrastrar notas sensoriales o variabilidad de lote. Estos “trade-offs” se han vuelto más relevantes conforme bebidas funcionales y productos de conveniencia migran a perfiles de pH más bajos y etiquetas más cortas.

Limitaciones de colorantes sintéticos

El interés por alternativas naturales no nace solo de tendencias de marketing. Está anclado en un entorno donde reguladores, asociaciones civiles y consumidores discuten cada vez más el rol de ciertos colorantes sintéticos, especialmente en categorías dirigidas a niños o productos de alta penetración.

En Estados Unidos, por ejemplo, en 2025 la FDA aprobó tres nuevos colorantes de origen natural y se habló públicamente de una transición para reducir la dependencia de colorantes “petroleum-based”.

Esta dinámica importa porque anticipa un patrón: cuando cambia el consenso regulatorio y social, se acelera la presión sobre reformulación, y se reordenan los portafolios de ingredientes.

Aún cuando México y varios mercados latinoamericanos no se muevan al mismo ritmo, las empresas exportadoras o con presencia regional suelen armonizar estrategias por riesgo reputacional, por exigencias de clientes globales o por preparación ante futuras revisiones normativas.

El rol de las algas en biotecnología y producción sostenible

Las algas, microalgas y macroalgas, son plataformas conocidas en biotecnología por su diversidad metabólica y su capacidad para producir compuestos de alto valor (pigmentos, lípidos, polisacáridos, proteínas).

En el caso específico de Galdieria, la literatura destaca su carácter “poliextremófilo”: puede crecer en condiciones de alta acidez y temperaturas elevadas, lo cual reduce riesgos de contaminación microbiana y abre ventajas operativas frente a cultivos más delicados. Esta característica es central para pensar en escalamiento, costos y cumplimiento.

imagen-nota-thefoodtech.com

En mayo de 2025, la FDA anunció la aprobación de tres colorantes de origen natural; entre ellos, Galdieria extract blue. Foto: Freepik

El descubrimiento científico: del residuo del chocolate a la C-ficocianinaLos expertos de la Universidad King Abdullah de Ciencia y Tecnología (KAUST) en Arabia Saudita lograron transformar los desechos del cacao, específicamente la cáscara de cacao, en un color azul natural.

Este descubrimiento fue realizado a partir de un proceso de investigación que involucró el uso de los compuestos bioactivos presentes en las cáscaras de cacao, los cuales, al tener interacción con algas, generaron un color azul vibrante.

El proceso de transformación tiene que ver con la extracción de un tipo específico de pigmento, que es un polifenol llamado epicatequina, que se encuentra en la cáscara del cacao.

Los investigadores utilizaron una técnica química para modificar estos compuestos, lo que resultó en la creación de un color azul intenso, el cual podría tener aplicaciones en la industria textil, alimentaria, y cosmética, entre otras.

Los principales hallazgos del estudio incluyen:

  • Conversión de residuos de chocolate en biomasa con un rendimiento reportado de hasta 0.6 gramos de biomasa por gramo de residuo (base citada en los “highlights” del artículo).

  • Contenido de C-ficocianina en la biomasa alrededor de 3% (según los mismos “highlights”).

  • Capacidad de consumo de carbono hasta 8.3 g de carbono por litro por día a partir de desperdicio industrial de confitería.

  • Estabilidad térmica reportada para la C-ficocianina obtenida: se menciona estabilidad a 72 °C.

En términos industriales, estos datos son importantes porque apuntan a una ecuación distinta a la “extracción de pigmento desde materia prima cultivada ex profeso”.

Aquí el carbono no proviene de azúcares de grado alimentario comprados para fermentar, sino de un residuo que, de otro modo, implicaría costos de manejo o tratamiento. Es decir, el modelo no solo vende pigmento, también propone una ruta de valorización de residuos.

¿Qué tipo de residuo del chocolate estamos discutiendo?

La comunicación pública de KAUST se refiere a “sugar-rich chocolate processing waste” o desperdicio azucarado del procesamiento de chocolate. En operación real, la industria del chocolate genera corrientes residuales variadas: recortes, producto fuera de especificación, jarabes o mezclas con azúcares, así como subproductos sólidos de cacao.

Aunque no todas las corrientes tienen la misma aptitud, el concepto técnico es claro: donde exista carbono orgánico disponible y una matriz compatible con cultivo/fermentación, existe potencial de valorización.

Aquí conviene separar dos mundos que en conversación pública se mezclan: la cascarilla de cacao (cocoa bean shell) y los residuos azucarados de fabricación de chocolate. La cascarilla es un subproducto sólido ampliamente estudiado, con una proporción significativa respecto al grano y con perfiles de fibra y bioactivos.

Revisiones académicas estiman que la cascarilla representa típicamente entre 10% y 20% del peso del grano, dependiendo del proceso. Ese dato importa porque marca el tamaño del “pool” de materia valorizable: no se trata de un residuo marginal.

¿Por qué Galdieria puede convertir residuo en color azul?

La ficocianina (C-phycocyanin) es una ficobiliproteína: una proteína con cromóforos que absorben luz y dan coloración azul. En organismos fotosintéticos, participa en la captación de energía; en bioprocesos, se busca por su intensidad cromática y por aplicaciones que van desde coloración alimentaria hasta ingredientes cosméticos o nutracéuticos.

Lo que vuelve atractivo a Galdieria en este caso no es solo producir color, sino hacerlo en condiciones operativas menos propensas a contaminación. Según KAUST, su preferencia por ambientes calientes y ácidos puede disminuir la carga microbiana competidora, lo que se traduce potencialmente en menores pérdidas y exigencias de esterilidad, dos factores que pesan mucho en el OPEX de bioprocesos a escala.

A esto se suma un elemento que el artículo científico enfatiza: el CO₂ elevado actúa como señal metabólica para estimular la captación de carbono orgánico incluso en oscuridad. En términos de planta, esto puede abrir opciones de operación con menor dependencia de luz, que es uno de los grandes cuellos de botella del cultivo algal tradicional.

¿Por qué importa que exista “caso de uso” real?

En la discusión pública del hallazgo se menciona apoyo o colaboración industrial, incluso en notas periodísticas que refieren a empresas del sector confitería.

Sin sobredimensionar este punto, para un lector B2B es una señal útil: cuando un desarrollo ya se prueba con residuos reales de planta, y no solo con sustratos sintéticos de laboratorio, aumenta la relevancia de su lectura industrial (variabilidad, contaminantes, logística de suministro, compatibilidad con HACCP/GMP).

nota-imagen-thefoodtech.com

TE PUEDE INTERESAR:

Evolución en pigmentos naturales: FDA autoriza colorante azul de gardenia para alimentos

VER NOTA

Impacto ambiental y sostenibilidad: economía circular aplicada al cacao y al chocolate

La economía circular no se sostiene con declaraciones; se sostiene cuando un flujo residual se convierte en un insumo con mercado. En cacao y chocolate, existen dos realidades paralelas:

La cadena agrícola del cacao está bajo presión por clima, enfermedades, deforestación y trazabilidad. Reuters ha documentado tensiones por suministro y sostenibilidad en los últimos años, además de presión regulatoria en Europa por temas ambientales.

El procesamiento industrial genera subproductos con masa crítica (cascarilla) y residuos de manufactura con carga orgánica alta.

Convertir residuos azucarados de chocolate en pigmento azul introduce una lógica de “biorefinería”: una planta puede revalorizar un residuo interno y producir un ingrediente vendible. Si además el organismo crece en condiciones que reducen contaminación y puede operar con menos luz, se reduce otra parte de la huella operacional.

Reducción de desperdicios en la cadena del cacao: ¿por qué el tamaño del residuo importa?

Las estimaciones académicas sobre la fracción de cascarilla permiten dimensionar que el subproducto no es anecdótico. Si se considera la producción global de cacao reportada para la temporada 2023-2024 en fuentes sectoriales y estadísticas, el potencial de subproductos se vuelve significativo.

Por ejemplo, ICCO publica tablas de producción a nivel mundial (documentos periódicos). Para México y LATAM, esta lógica se cruza con otra: aunque México no es un productor líder global, sí tiene valor estratégico por origen, cultura y nichos de cacao fino, además de industrias de chocolate y confitería relevantes.

Datos de producción nacional para 2023 alrededor de 29 mil toneladas aparecen en compendios y fuentes basadas en SIAP/estadísticas nacionales. Esto significa que, incluso a escala país, hay volúmenes de subproductos que podrían ser materia prima para proyectos de valorización, especialmente si se integran a clusters regionales (Tabasco, Chiapas) donde el cacao ya concentra infraestructura y conocimiento.

¿Cuál es la contribución a los Objetivos de Desarrollo Sostenible?

Desde la perspectiva de narrativa corporativa y de reportes ESG, el modelo se alinea de forma clara con tres ODS: innovación e infraestructura (ODS 9), producción y consumo responsables (ODS 12) y acción por el clima (ODS 13).

La clave, sin embargo, será demostrar que el impacto no es solo “desviar residuo del relleno sanitario”, sino reducir huella por sustitución de colorantes sintéticos, disminuir pérdidas por contaminación, y capturar valor local donde se produce cacao o se manufactura chocolate.

imagen-nota-thefoodtech.com

La ficocianina (C-phycocyanin) es una ficobiliproteína: una proteína con cromóforos que absorben luz y dan coloración azul. Foto: Freepik

Aplicaciones potenciales

La utilidad del pigmento azul natural no es uniforme. Para empresas de alimentos y bebidas, suele concentrarse en aplicaciones donde:

  • El color es parte central de la experiencia: confitería, glaseados, postres, helados.

  • La marca necesita “limpiar etiqueta”: evitar ciertos números o nombres de colorantes.

  • Se requieren tonos azules estables en matrices difíciles (pH bajo, estrés térmico).

Aquí la estabilidad reportada a 72 °C resulta un dato operativo relevante para procesos térmicos moderados, aunque el desempeño real dependerá de matriz, tiempo, oxígeno, luz y sistema de protección (encapsulación, coadyuvantes, quelantes).

Además, existe un punto regulatorio-comercial que cambia el panorama: en mayo de 2025, la FDA aprobó el uso de Galdieria extract blue (un colorante azul derivado de Galdieria sulphuraria) para múltiples categorías de alimentos, ampliando opciones de “azul natural” en el mercado estadounidense.

La base regulatoria publicada en el Federal Register especifica la enmienda para permitir su uso a niveles consistentes con Buenas Prácticas de Fabricación (GMP).

La base de datos pública de la FDA lista categorías concretas donde puede utilizarse (bebidas no alcohólicas, jugos, lácteos bebibles, confitería, coberturas de cereal, helados y más).

Para empresas LATAM que exportan a EE. UU. o formulan para clientes multinacionales, esta aprobación no es un detalle: reduce incertidumbre regulatoria y acelera la conversación comercial.

Innovación en empaques y materiales biodegradables

Aunque menos obvio, los pigmentos naturales también abren una línea de innovación en empaques: coloración de biopolímeros, tintas y recubrimientos con menor dependencia de pigmentos petroquímicos.

La oportunidad real dependerá de compatibilidad con matrices poliméricas, estabilidad UV y migración, pero para equipos de packaging e I+D de materiales, es una vía coherente con estrategias de circularidad y de reducción de químicos cuestionados.

Perspectiva regulatoria: EE. UU., Europa y el tablero LATAM

Estados Unidos: el caso “Galdieria extract blue” como precedente práctico

En mayo de 2025, la FDA anunció la aprobación de tres colorantes de origen natural; entre ellos, Galdieria extract blue. La regla correspondiente en el Federal Register formaliza la inclusión del colorante en la lista de aditivos exentos de certificación.

Además, el documento de inspección pública asociado a la regla ofrece datos de exposición dietaria estimada y composición típica. En ese PDF se indica, por ejemplo, que el nivel típico de C-ficocianina en “galdieria extract blue” se reporta en 34%, y se presentan estimaciones de exposición “eaters-only” para el componente principal. Esto confirma dos cosas: existe un camino regulatorio concreto y hay un cuerpo de evaluación toxicológica/dietaria detrás.

También hay una dimensión industrial adicional: empresas de ingredientes y casas de sabor/color han comunicado el lanzamiento comercial de este tipo de azul natural con argumentos de estabilidad a bajo pH y trazabilidad, coherentes con necesidades del mercado.

Unión Europea: evaluación de colorantes y la distinción “aditivo” vs “coloring food”

En Europa, el marco de colorantes es especialmente estructurado: cada color autorizado debe pasar evaluación de seguridad (EFSA) y se identifica con E-number cuando aplica. EFSA mantiene información pública sobre evaluación y gestión de riesgo en colorantes.

Asimismo, existe una práctica comercial-regulatoria en la que ciertos ingredientes se comercializan como “coloring foods” (alimentos con propiedades colorantes) más que como aditivos, lo cual afecta etiquetado y posicionamiento. Para azules basados en ficocianina, la clasificación puede variar por país y por forma de obtención/proceso.

México y LATAM: el reto de navegar listas, anexos y armonización

En México, el uso de aditivos y coadyuvantes en alimentos y bebidas se articula con acuerdos y anexos publicados por la autoridad sanitaria, así como el Reglamento de Control Sanitario de Productos y Servicios.

COFEPRIS publica anexos relacionados con colorantes y aditivos (por ejemplo, el “Anexo III” sobre colorantes con IDA establecida y el “Anexo IV” sobre colorantes que pueden ser utilizados).

Para equipos regulatorios en LATAM, el punto no es memorizar listas, sino anticipar el “viaje” que requeriría un nuevo pigmento azul derivado de bioproceso: identidad, especificaciones, pureza, contaminantes, estabilidad, método analítico, evaluación toxicológica, exposición y, finalmente, la autorización por categoría de uso.

Un elemento adicional es la convergencia (o divergencia) con Codex y JECFA. En el caso de Spirulina extract, existen documentos técnicos de FAO y discusiones en Codex sobre ficocianina/espirulina y consideraciones de autorización. Esta capa importa porque muchos países LATAM se apoyan en lineamientos internacionales como referencia, aun cuando la autorización local tenga su propia mecánica.

Tendencias, competencia y escenarios de adopción

La demanda por ingredientes naturales no es uniforme: crece en categorías expuestas a escrutinio (infantiles, productos masivos), en segmentos better for you y en marcas con posicionamiento sostenible. La innovación del pigmento azul a partir de residuos del chocolate tiene dos atributos que encajan con esa demanda:

  • Naturalidad funcional (color azul desde biopigmento).

  • Circularidad narrativa (upcycling de residuos).

Pero para que la narrativa se convierta en adopción, el ingrediente debe resolver problemas reales de formulación y asegurar suministro consistente. El mercado no premia la historia si el color se degrada, si hay variabilidad por lote o si el costo es prohibitivo.

En la práctica, muchas empresas han logrado tonos “azules” o “verdes” mediante mezcla de colorantes naturales (azul + amarillo) o mediante alternativas vegetales que no siempre dan el mismo brillo.

Para el azul puro e intenso, espirulina ha sido protagonista, pero con limitaciones técnicas en entornos ácidos y térmicos. Revisiones científicas sobre colorantes azules naturales discuten precisamente retos de estabilidad y aceptación del consumidor.

En ese mapa, Galdieria aparece como una vía con potencial de mayor estabilidad y con un precedente regulatorio fuerte en EE. UU. (aprobación FDA de Galdieria extract blue).

Si además se integra un modelo de alimentación con residuos industriales, el costo variable podría ser más competitivo que en bioprocesos alimentados con insumos “vírgenes”, aunque esta hipótesis requiere validación a escala piloto-industrial.

Escenarios de adopción en la industria

Para una lectura estratégica, pueden plantearse tres escenarios de adopción:

  1. Táctica por reformulación regulatoria. Marcas que enfrentan presión por sustituir colorantes sintéticos migran a opciones aprobadas en EE. UU. (Galdieria extract blue) y luego buscan armonización en LATAM.

  2. Diferenciación de portafolio “circular”. Empresas de chocolate/confitería integran verticalmente un bioproceso que convierte residuos propios en un ingrediente “upcycled” que usan en nuevos productos o venden como ingrediente.

  3. Estrategia de ingredientes regionales. Startups o consorcios en LATAM buscan replicar el modelo con residuos locales (cacao, frutas tropicales, caña) y microalgas, generando ingredientes funcionales con trazabilidad regional.

La viabilidad real dependerá de CAPEX (biorreactores, downstream), cumplimiento (HACCP, GMP), y contratos de suministro de residuo con especificaciones claras (variabilidad, contaminantes, trazas de alérgenos o materiales de empaque).

imagen-nota-thefoodtech.com

Muchas empresas han logrado tonos “azules” mediante mezcla de colorantes naturales (azul + amarillo) o mediante alternativas vegetales que no siempre dan el mismo brillo. Foto: Freepik

Desafíos y próximos pasos

El salto de laboratorio a industria se define por dos palabras: reproducibilidad y control. Aunque el estudio reporta rendimientos y parámetros prometedores, la industria requerirá:

  • Normalización del residuo (composición, carga microbiana, sólidos).

  • Control de proceso (pH, temperatura, nutrientes, CO₂).

  • Downstream eficiente (extracción/purificación de ficocianina, o estandarización de biomasa).

  • Estándares de calidad: potencia cromática, estabilidad, microbiología, metales pesados.

En pigmentos naturales, el costo no es solo cultivo, es downstream. Para ficocianina, el grado de pureza impacta el precio, y el proceso de extracción puede ser intensivo. Estudios sobre extracción a escala piloto de ficocianina (por ejemplo, desde espirulina) discuten cómo el valor comercial depende fuertemente del grado de pureza y del diseño de extracción.

El modelo basado en residuo ayuda, pero no elimina la ecuación. Una planta industrial evaluará:

  • Ahorro por evitar disposición/tratamiento del residuo.

  • Valor del pigmento por kg y por unidad de color.

  • Rendimiento global (de residuo a pigmento utilizable).

  • Costos energéticos (temperatura, agitación, CO₂, secado).

  • Cumplimiento y certificaciones.

El desarrollo de Galdieria sobre residuo de chocolate se inserta en una tendencia más amplia: la valorización de subproductos del cacao y otros agroindustriales. La literatura sobre cascarilla de cacao como ingrediente o como matriz de compuestos bioactivos es amplia y la describe como un subproducto con potencial.

Esto sugiere una agenda más grande que el azul: si la industria logra dominar bioprocesos robustos sobre residuos, puede expandirse a proteínas, fibras funcionales, extractos fenólicos o incluso biomateriales.

El pigmento azul como señal de una transición industrial más amplia

El hallazgo de convertir residuos del procesamiento del chocolate en un pigmento azul natural mediante algas no es solo un caso interesante para divulgación científica. Es un ejemplo concreto de hacia dónde se está moviendo la innovación industrial: ingredientes con función clara, soporte científico verificable, narrativa de circularidad, y, crucialmente, un marco regulatorio que comienza a abrirse para nuevas fuentes naturales.

Los datos reportados por Masson et al. en Trends in Biotechnology , rendimientos, contenido de C-ficocianina, consumo de carbono y estabilidad térmica, colocan a Galdieria como una plataforma con potencial industrial.

La aprobación de Galdieria extract blue por la FDA en mayo de 2025 añade un componente clave: reduce la incertidumbre de acceso al mercado en una de las jurisdicciones más relevantes para alimentos y bebidas, y define categorías de uso específicas.

Para México y Latinoamérica, la oportunidad se juega en dos tableros:

  1. Regulatorio: construir expedientes sólidos para aprobación y armonización, apoyándose en anexos y marcos nacionales y en referencias internacionales.

  2. Industrial: identificar dónde existe masa crítica de residuo (manufactura de chocolate, clusters regionales), y qué actores pueden convertir un subproducto en un insumo estandarizado con especificaciones, trazabilidad y consistencia.

Finalmente, si la industria logra resolver escalabilidad y costos, el “azul” derivado de residuos del cacao puede convertirse en algo más que una innovación llamativa: puede ser un ingrediente estratégico que conecte reformulación, sostenibilidad y competitividad en un mercado donde la ciencia aplicada y la regulación marcan el ritmo del cambio.

nota-imagen-thefoodtech.com

TE PUEDE INTERESAR:

Bebidas azules: una alternativa natural y colorida para crear propuestas llamativas

VER NOTA
newsletter-thefoodtech.com
inbox-thefoodtech.com

Newsletter

autor-thefoodtech.com
Guillermina García

Periodista especializada Senior

bookmark-thefoodtech.combookmark-thefoodtech.com

Periodista especializada con más de 15 años en medios de comunicación. En los últimos 8 años ha enfocado sus conocimientos y competencias en la industria de alimentos y bebidas, y en el sector de packaging para alimentos.

icon-thefoodtech.com
banner expo.thefoodtech.com

30 SEP - 1 OCT 2026 CIUDAD DE MÉXICO

Asiste al evento líder de ingredientes, aditivos, soluciones, procesamiento y packaging para la industria de A&B