Cárnicos y alternativas plant-based
Proteínas del futuro: ¿qué sigue en proteínas vegetales?
La proteína pasó de nutriente básico a motor estratégico de innovación funcional y segmentada

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Durante siglos, la proteína ha sido entendida como uno de los pilares fundamentales de la nutrición humana debido a su papel estructural, metabólico y funcional en el organismo. Sin embargo, en la última década, su significado ha evolucionado.
Gradualmente, la proteína pasó de ser un macronutriente clave para el crecimiento y mantenimiento muscular, a convertirse en un atributo de valor que el consumidor asocia con:
Salud
Rendimiento
Funcionalidad
Propósito
Esta transformación ha detonado una revolución en el desarrollo de alimentos y bebidas, especialmente en mercados emergentes como México y Latinoamérica, donde el interés por fuentes vegetales y soluciones proteicas con enfoque funcional se ha acelerado.
Según apuntan las tendencias globales detectadas de forma consistente por Innova Market Insights, el consumidor actual no solo busca proteína, sino que exige claridad en su origen, transparencia en su procesamiento y eficacia en su función.
Esta combinación de variables ha redefinido por completo el panorama de formulación proteica para los próximos años. Como muestra, Innova Encuestas 2025 & Base de Datos pone de manifiesto el potencial de las proteínas vegetales y a base de semillas en los siguientes años.

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Fundamento histórico: la importancia de la proteína en la alimentación humana
Fisiológicamente, el consumo de proteína tiene un valor notable en múltiples aspectos:
Tanto por el papel estructural que desempeña en la formación de músculos, tejidos, piel, enzimas y hormonas, como en la de defensas inmunológicas.
Además, actúa como constructora de masa corporal, reparadora celular y reguladora de procesos metabólicos.
Durante gran parte del siglo XX, las proteínas animales dominaban las guías de alimentación por su perfil completo de aminoácidos esenciales.
Actualmente, como respuesta a las necesidades de salud pública, siguiendo una transición nutricional y ante la evolución de la conciencia alimentaria, se ha impulsado una percepción que anhela la calidad, biodisponibilidad y sostenibilidad de los productos alimentarios, incluida la proteína.

Proteína: símbolo de bienestar y consumo consciente en México y Latinoamérica
En México y Latinoamérica, Innova Market Insights ha registrado un crecimiento sostenido en la demanda de productos con claims como “alto en proteína”, “fortificado” o “fuente de proteína vegetal”.
Esta preferencia se asocia a tres grandes fuerzas del consumidor:
búsqueda de bienestar físico, mental y metabólico
interés por dietas más naturales y funcionales
percepción de la proteína como sinónimo de energía sostenida y salud muscular
Hoy en día, el consumidor latino ya no solo consume proteína como parte de su dieta; ahora la busca por iniciativa propia en categorías como snacks, bebidas listas para beber, yogurts alternativos, productos de panificación, e incluso en suplementos híbridos con beneficios adaptogénicos o cognitivos.
Naturalidad como regla de oro
Cada vez se hace más claro que ya no basta con que un producto “tenga proteína”. Innova Market Insights ha destacado que los claims de “natural”, “plant-based”, “mínimamente procesado” y “limpio” se han vuelto cruciales para la aceptación de productos proteicos en mercados mainstream.
Hoy se sabe que la naturalidad es un indicador de calidad esencial para los consumidores de LATAM, ya que el 30% de los consumidores consultados en la región lo menciona como un criterio importante a la hora de evaluar alimentos y bebidas.
Por si fuera poco, los productos de origen vegetal están bajo presión ante la exigencia de que no se perciban como artificiales. Esto se debe a que el 30% de los consumidores quieren “ingredientes más naturales y/o menos artificiales”, especialmente en el segmento de alimentos y bebidas.
En este sentido, la autenticidad en el sabor es esencial, ya que casi la mitad de los consumidores de LATAM esperan un sabor natural y auténtico en categorías “plant-based” que sustituyan a la leche (48%), el yogur (48%), el helado (48%) y la panadería (48%) en sus formatos convencionales.
Como ejemplo, los lanzamientos de alimentos y bebidas con proteínas de origen vegetal y claims naturales experimentaron un alto crecimiento por encima del 17%, así lo reportan los datos recopilados por Innova Market Insights en LATAM entre julio de 2020 y junio de 2025. Al respecto, Brasil es el país líder en la región, y Ecuador muestra el crecimiento más rápido con un CAGR de +57%.
Con lo anterior, podemos resumir que la combinación ideal para el consumidor actual de proteína integra:
Fuentes proteicas reconocibles que resulten familiares, como chícharo, almendra, haba, amaranto o hemp
Lista de ingredientes breve y clara
Ausencia de aditivos considerados artificiales
Apariencia y textura que inspire confianza
Procesos declarados como sostenibles

Segmentar para ganar: la proteína necesita propósito y audiencia
Innova también ha identificado que el rubro de las proteínas atiende a necesidades y enfoques claros. Ya que su consumo es cada vez más habitual, se ha comenzado a diversificar la especialización de alimentos y bebidas que la incluyan.
Hoy se sabe que un 65% de los consumidores de LATAM incluyen distintas fuentes de proteína activamente en su dieta. En el caso específico de México, el porcentaje llega al 61%.
Entre las funcionalidades que los consumidores buscan en los productos con proteína que ingieren, se encuentra el anhelo por mejorar la salud intestinal (49%), de reforzar la inmunidad (42%) y aumentar la energía (26%).
Este último punto se ve reflejado en el impulso a la demanda que ha despertado la nutrición deportiva en años recientes, con un 43% de los consumidores de LATAM tomando proteínas para el rendimiento y un 33% para la recuperación muscular, elevando el crecimiento de polvos, batidos y barritas en el mercado.
Los claims de proteína acompañados de beneficios funcionales están ganando adeptos, liderados por estos intereses:
proteína & energía (+10%)
proteína & salud digestiva (+9%)
proteína & inmunidad (+4%)
Aterrizando estas necesidades, los productos lácteos lideran los lanzamientos de alto contenido proteico con una participación del 27%, mientras que las bebidas no alcohólicas registran un fuerte dinamismo del 12%.
Además, en un contexto de saturación informativa, los lanzamientos exitosos son los que comunican de forma específica “para quién” está diseñado el producto. Los hallazgos de Innova Market Insights permiten hacer una segmentación proteica por estilo de vida dirigida hacia targets específicos como:
Proteínas para una vida activa / Protein for active living (energía diaria, movilidad)
Proteínas para rendimiento / Protein for performance (rendimiento muscular y recuperación)
Proteínas para una alimentación consciente / Protein for mindful eating (salud planetaria y digestiva)
Proteínas para nutrición en la vida temprana / Protein for early life nutrition (desarrollo cognitivo y crecimiento)
Proteínas para el envejecimiento saludable / Protein for healthy aging (masa muscular, sarcopenia, inmunidad)
Esta orientación no solo define el storytelling del producto, sino que dirige decisiones clave de perfil de aminoácidos, digestibilidad, textura y sinergia con otros ingredientes funcionales.
El futuro es vegetal: semillas, leguminosas y blends como nuevo estándar funcional
La transición proteica hacia fuentes vegetales ha dejado de ser un movimiento alternativo. Tendencias detectadas por Innova Market Insights muestran que el consumidor latinoamericano reconoce cada vez más el valor de proteínas provenientes de chícharo, soya no transgénica, amaranto, sacha inchi, chía y cáñamo.
Estos ingredientes no solo se perciben como saludables, sino que además alineados con valores de sostenibilidad, bienestar digestivo y menor impacto ambiental.
El 65% de los consumidores de LATAM considera al arroz como fuente de proteína, junto con la avena (59%), la lenteja (52%) y la soya (34%).
El arroz y el chícharo están creciendo con un CAGR de +20% y +19%, respectivamente, lo que refleja el creciente interés por distintas proteínas vegetales entre julio de 2020 y junio de 2025 en Latinoamérica.
La soya domina los lanzamientos de alimentos y bebidas con proteínas con una participación del 59% entre julio de 2024 y junio de 2025, seguida del trigo con un 25%.
Por otro lado, la carne, el pescado y los huevos lideran las aplicaciones de proteínas vegetales con 34% de los productos lanzados en el mismo periodo, mientras la nutrición deportiva, las comidas preparadas y guarniciones son las que más han crecido con un CAGR del +17% y +15%, respectivamente entre julio de 2020 y junio de 2025 en LATAM.
Entre los próximos drivers de innovación destacan opciones como:
Semillas ancestrales revalorizadas (amaranto, chía y quinoa)
Blends proteicos funcionales para optimizar perfil de aminoácidos
Tecnologías de mejoramiento para aumentar biodisponibilidad (como la fermentación, enzimática)
Perfiles sensoriales mejorados (sobre todo, frente a sabores típicamente herbales o terrosos)

Innovación disruptiva: una nueva era de proteínas alternativas
Dentro del mapa de potencial identificado para los próximos ciclos de desarrollo, la exploración de fuentes no tradicionales proyecta una nueva ola de formatos proteicos con enfoque funcional, como:
Proteínas de fermentación de precisión microbiana
Proteínas derivadas de micelio y hongos con identidad clean-label
Extractos solubles de leguminosas optimizados para bebidas listas para beber (RTD)
Ingredientes proteicos obtenidos a partir de subproductos agroindustriales
Personalización nutrimental basada en objetivos metabólicos
Estos desarrollos requieren del soporte de nuevas técnicas de procesamiento, carriers funcionales y sinergias con fibras prebióticas, lípidos estructurados y adaptógenos, lo que reta a los formuladores a entender las matrices desde una perspectiva más integrativa.
La industria alimentaria entra en una etapa donde hablar de proteína ya no será suficiente. El mercado exige claridad sobre origen, función fisiológica, impacto sensorial, relevancia para el estilo de vida y conexión con la sostenibilidad. La proteína se convierte así en el centro narrativo, técnico y estratégico del desarrollo de alimentos y bebidas preparados para un consumidor que exige rendimiento sin sacrificar naturalidad.
El reto para los profesionales del sector es claro: la próxima generación de productos proteicos será liderada por aquellos que sepan traducir ciencia, sensorialidad y tendencia en propuestas especializadas con valor tangible y diferenciación real.

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Comunicóloga con más de 10 años como creadora de contenidos para medios impresos, digitales y audiovisuales sobre la industria de alimentos y bebidas. Sommelier de té, especialista en cata, maridaje, producción y calidad de Camellia Sinensis.






