Panificación y snacks
PepsiCo lanza una nueva versión de sus icónicos snacks sin sabores ni colorantes artificiales
Estos snacks destaca por sus sabores intensos, sin colorantes ni saborizantes artificiales, y respetan la personalidad de ambas marcas

Periodista especializada Senior
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Estados Unidos. La industria de alimentos y bebidas la migración hacia ingredientes naturales y "etiquetas limpias" ha pasado de ser una tendencia de nicho a un imperativo estratégico ineludible. Este cambio, impulsado por una confluencia de fuerzas regulatorias y una alteración en las expectativas del consumidor, obliga a los gigantes del sector a reevaluar sus cimientos.
Este cambio en las prioridades del consumidor representa una disrupción fundamental, forzando a las marcas a transitar desde propuestas de valor centradas en el marketing hacia una transparencia centrada en el producto.
Bajo ese contexto, Ramón Laguarta, director ejecutivo de PepsiCo, reconoce haber observado "un mayor nivel de conciencia en general por parte de los consumidores sobre la salud y el bienestar".
Esta nueva conciencia se traduce en demandas específicas. Según Rachel Ferdinando, CEO de PepsiCo Foods US, los consumidores, en particular los más jóvenes, buscan activamente productos con "menos ingredientes, más alternativas" y, fundamentalmente, una mayor transparencia sobre la composición de sus alimentos.

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La presión regulatoria y el movimiento MAHA"
Paralelamente a la demanda del consumidor, el entorno regulatorio se ha convertido en un catalizador decisivo. El movimiento "Make America Healthy Again (MAHA)", liderado por el Secretario de Salud de EE.UU., Robert F. Kennedy Jr., y respaldado por el comisionado de la FDA, el Dr. Martin Makary, ha ejercido una presión concertada para purgar los aditivos sintéticos del suministro alimentario del país.
El plan contempla la eliminación gradual de ocho colorantes artificiales derivados del petróleo, incluyendo el Amarillo 6, Amarillo 5, Rojo 40, Citrus Red No. 2 y Orange B, precisamente los que confieren sus tonos icónicos a productos como Doritos y Cheetos.
La principal preocupación de las autoridades sanitarias se centra en los posibles efectos sobre la salud. Kennedy ha citado "estudios muy contundentes" que vinculan estos colorantes con un aumento del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) en niños, así como con el cáncer.
Sin embargo, en un matiz clave que revela la complejidad del entorno, la propia FDA declara que "la totalidad de la evidencia científica indica que la mayoría de los niños no experimentan efectos adversos", aunque admite que "algunas pruebas sugieren que ciertos niños pueden ser sensibles a ellos". Esto subraya que la decisión de PepsiCo responde tanto a la percepción pública y la presión política como a la ciencia establecida.
La convergencia de una demanda de consumo innegable y una amenaza regulatoria inminente ha creado un riesgo existencial para las marcas tradicionales. Este entorno de alta presión transformó las preocupaciones internas sobre el rendimiento en un mandato urgente para un cambio radical, obligando a gigantes como PepsiCo a reevaluar su estrategia corporativa fundamental.
Simply NKD: La innovación "desnuda" de Doritos y Cheetos
La línea "Simply NKD" representa la materialización de la nueva estrategia de PepsiCo. Es una apuesta audaz que va más allá de un simple cambio de ingredientes, al alterar radicalmente la apariencia de dos de las botanas más icónicas del mercado global. Con este lanzamiento, la compañía busca demostrar que el sabor característico de sus productos no depende de aditivos sintéticos.
Los nuevos productos "desnudos" (NKD) abandonan sus colores brillantes característicos por un tono amarillo pálido natural. El cambio redefine la experiencia sensorial del consumidor: los Cheetos Flamin' Hot NKD dejan un "polvillo blanco" en los dedos en lugar del residuo rojo anaranjado, mientras que los Doritos Nacho Cheese NKD tienen la apariencia de un "chip de maíz tradicional".
Para garantizar la fidelidad del sabor, la compañía empleó un riguroso método de prueba. Catadores expertos evaluaron los nuevos productos bajo luces rojas especiales que les impedían ver el color de las botanas, asegurando una evaluación imparcial del perfil de sabor.
La colección de lanzamiento de Simply NKD está compuesta por cuatro de los productos más populares de la compañía:
Doritos® Simply NKD™ Queso para nachos
Doritos® Simply NKD™ Cool Ranch®
Cheetos® Simply NKD™ Puffs
Cheetos® Simply NKD™ Flamin' Hot®
Crucialmente, esta línea de sancks rectifica una falla estratégica clave de la cartera original "Simply". Mientras que la primera ofrecía un producto de sabor diferente y más saludable (como el cheddar blanco), la nueva línea apunta al santo grial: ofrecer el perfil de sabor idéntico e indulgente de los íconos originales, eliminando así la barrera del sacrificio de sabor para los consumidores.

La compañía lanza la campaña “The Renaissance of Snacking” como parte de la llegada de estos productos a los anaqueles norteamericanos. Foto cortesía PepsiCo
Vistiendo la "desnudez" en el empaque
La estrategia de comunicación visual es clave. El diseño del empaque se basa en un "lienzo limpio y en blanco", predominantemente blanco con toques de color. Los elementos de diseño, como un acabado mate, detalles metálicos y la frase explícita "Naked of dyes", comunican la pureza del producto.
En un detalle lúdico, la mascota de la marca, Chester Cheetah, aparece en la parte posterior de la bolsa "cubriendo su pelaje, generalmente de color naranja brillante, ahora incoloro".
A pesar de esta cuidadosa planificación, el lanzamiento de Simply NKD no está exento de riesgos significativos, que ponen a prueba la lealtad del consumidor y las convenciones de la industria.
Riesgos y desafíos de la naturalidad
El giro de PepsiCo, aunque estratégicamente necesario, está plagado de un riesgo de ejecución significativo, centrado principalmente en la delicada psicología de la percepción del consumidor, la viabilidad económica y un historial corporativo que genera escepticismo.
El principal riesgo es sensorial. Como señala la científica alimentaria Renee Leber, "el color determina cómo perciben los consumidores los alimentos antes de comerlos". Utiliza el ejemplo del helado de fresa, donde un color rojo más intenso se percibe como un sabor más fuerte.
La decisión de la compañía es particularmente audaz, ya que desafía esta norma sin datos de mercado previos. Rachel Ferdinando admitió que "ninguna perspectiva sugeriría jamás quitar el color de Doritos o Cheetos porque son los favoritos de los consumidores".
El lanzamiento de esta línea de botanas trasciende la simple reformulación de un producto; es una respuesta estratégica calculada a la tormenta perfecta de presiones regulatorias, financieras y de consumo que está redefiniendo la industria alimentaria. Al despojar a sus íconos más reconocibles de sus colores artificiales, la compañía no solo se adapta, sino que intenta liderar activamente la evolución del sector hacia la transparencia.
Finalmente, la transformación de Doritos y Cheetos, dos símbolos indiscutibles de la industria de botanas, simboliza una nueva era donde la transparencia y la percepción de salud se convierten en atributos de marca tan cruciales como el sabor y la conveniencia, demostrando que incluso los gigantes más arraigados deben estar dispuestos a desnudar sus productos más icónicos para mantener su relevancia en un mundo en constante cambio.
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Periodista especializada Senior
Periodista especializada con más de 15 años en medios de comunicación. En los últimos 8 años ha enfocado sus conocimientos y competencias en la industria de alimentos y bebidas, y en el sector de packaging para alimentos.





