Materiales
Empaques circulares: el reto de innovar sin comprometer la inocuidad
Cualquier innovación debe evaluarse desde el ciclo completo del producto, incluyendo el uso

Equipo editorial de contenidos
Última actualización:

La transición hacia empaques más sostenibles avanza con rapidez en industrias de consumo; sin embargo, cuando se examina desde la lógica de productos sensibles —como alimentos y cuidado personal— el desafío adquiere una dimensión técnica mucho más compleja. No se trata únicamente de sustituir materiales o mejorar indicadores de reciclabilidad, sino de garantizar que la funcionalidad del empaque se mantenga intacta.
Así lo plantea Tehicú Valenzuela, Sr. Manager Package Sustainability Innovation en Colgate-Palmolive, al explicar que cualquier innovación en este campo debe evaluarse desde el ciclo completo del producto, incluyendo su estabilidad durante el almacenamiento, distribución y uso.
En este contexto, la sustentabilidad ya no puede entenderse como un atributo independiente: debe integrarse sin comprometer la seguridad, la calidad ni la experiencia del consumidor.

Los empaques circulares buscan reducir el impacto ambiental sin comprometer la inocuidad alimentaria ni la estabilidad del producto durante su vida útil. Foto: Freepik
El empaque como sistema funcional en productos sensibles
En la industria alimentaria, el empaque cumple una función crítica que va mucho más allá de la contención. Actúa como barrera frente a factores externos que pueden afectar la integridad del producto, como la humedad, el oxígeno o la contaminación microbiológica. Cualquier cambio en su composición implica, por lo tanto, una reevaluación integral de su desempeño.
Durante la conferencia, Valenzuela explicó que uno de los grandes retos al migrar hacia materiales reciclables fue preservar las propiedades funcionales del empaque original.
“Se tenía que mantener la flexibilidad… pero también la protección química y la preservación de la fórmula”, señaló.
Este principio es directamente extrapolable a alimentos, donde la capacidad de un empaque para proteger el producto define su vida útil y su inocuidad. La sustitución de materiales no puede comprometer estos atributos sin generar riesgos sanitarios o pérdidas económicas asociadas al deterioro.

TE PUEDE INTERESAR:
Packaging como barrera de inocuidad: estrategias para reducir agentes patógenos
El desafío técnico de los materiales reciclables
Uno de los principales avances en sostenibilidad ha sido la transición de estructuras multicapa —difícilmente reciclables— hacia monomateriales compatibles con cadenas de reciclaje existentes. En el caso presentado por Colgate, el desarrollo de tubos a base de polietileno de alta densidad permitió avanzar en reciclabilidad sin perder ciertas propiedades físicas.
No obstante, este tipo de transición implica un balance técnico delicado. Las estructuras multicapa, ampliamente utilizadas también en alimentos, ofrecen ventajas claras en términos de barrera y protección del producto. Reducir esta complejidad material puede facilitar el reciclaje, pero también introducir limitaciones en el desempeño funcional.
Por ello, el cambio hacia empaques sostenibles no puede abordarse de forma aislada. Requiere procesos de investigación y desarrollo prolongados, validaciones técnicas y pruebas que aseguren que el producto mantiene su calidad durante todo su ciclo de vida. Como explicó Valenzuela, el desarrollo de un nuevo material puede tomar años antes de ser viable a escala industrial.

La validación de materiales reciclables y compostables exige pruebas rigurosas de barrera, migración y desempeño microbiológico. Foto: Freepik
Análisis de ciclo de vida: una visión integral para la toma de decisiones
Frente a esta complejidad, el análisis de ciclo de vida (LCA, por sus siglas en inglés) se posiciona como una herramienta clave para evaluar el impacto real de las decisiones en empaque.
“El análisis de ciclo de vida nos permite cuantificar el impacto desde la fórmula, la producción, la distribución, el uso y el fin de vida del producto”, explicó Valenzuela.
Este enfoque resulta particularmente relevante para la industria alimentaria, donde la sostenibilidad del empaque debe evaluarse en relación con el desempeño del producto. Un empaque con menor impacto ambiental, pero que reduce la vida útil del alimento, puede generar un incremento en el desperdicio, lo que a su vez eleva la huella global del sistema.
De hecho, uno de los hallazgos más relevantes expuestos en la conferencia es que la mayor parte del impacto ambiental ocurre durante la fase de uso.
“El 85% del agua y de la energía… ocurre en los hogares”, indicó.
Este dato plantea una reflexión clave para el sector: optimizar el empaque no solo implica hacerlo reciclable, sino también facilitar un uso eficiente del producto por parte del consumidor.

TE PUEDE INTERESAR:
Economía circular y empaques flexibles: el cambio regulatorio que transformará la industria en México
Regulación y economía circular: nuevas exigencias para la industria
El avance hacia modelos circulares también está siendo impulsado por cambios regulatorios. En México, la próxima implementación de la Ley General de Economía Circular establecerá lineamientos para prolongar la vida útil de los productos, reducir el uso de materiales y fomentar su recuperación.
“Se habla de análisis de ciclo de vida… reducir, reutilizar, reciclar y rediseñar”, explicó Valenzuela. Para la industria alimentaria, esto implicará un reto adicional: cumplir con objetivos de sostenibilidad sin contravenir normativas sanitarias y de seguridad alimentaria. La alineación entre ambos marcos regulatorios será clave para el desarrollo de soluciones viables.

Tecnologías como los sensores inteligentes y los indicadores de frescura ayudan a reforzar la seguridad en sistemas de empaque sostenibles.Foto: Freepik
El equilibrio necesario: funcionalidad, seguridad y sostenibilidad
La evolución de los empaques en industrias sensibles como la alimentaria no puede entenderse como una sustitución lineal de materiales. Se trata de un proceso de rediseño que debe equilibrar múltiples variables simultáneamente.
Por un lado, la necesidad de reducir el impacto ambiental impulsa la adopción de materiales reciclables y modelos circulares. Por otro, la exigencia de garantizar inocuidad, estabilidad y calidad del producto mantiene la presión sobre el desempeño técnico del empaque.
En este contexto, la sostenibilidad no reemplaza la funcionalidad, sino que obliga a replantearla bajo nuevos parámetros. La capacidad de las empresas para integrar estas dimensiones será determinante en la evolución del sector.
Contenido editorial desarrollado por Mildred Ramo, Gerente de Contenidos de The Logistics World.

TE PUEDE INTERESAR:
Tendencias de packaging para alimentos y bebidas en 2026: datos, regulación y transparencia
Newsletter

Equipo editorial de contenidos
El equipo editorial de The Food Tech está integrado por periodistas especializados en la industria de alimentos y bebidas. Su enfoque combina análisis técnico, innovación tecnológica, tendencias de negocio, nutrición, normatividad y packaging, para ofrecer contenidos de alto valor dirigidos a los profesionales del sector.





