Alternativa para el dióxido de titanio, un desarrollo de Puratos

Bajo el contexto de la prohibición del dióxido de titanio a partir de este año, la compañia Puratos desarrolló una alternativa a este aditivo.

 |   febrero 7, 2022
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Puratos innovó una alternativa al dióxido de titanio la cual ofrece las mismas prestaciones a esta sustancia. Actualmente, la compañía dispone de diferentes gamas de productos en pastelería y chocolate sin E-171. Siguiendo la normativa de la Unión Europea que prohíbe su uso alimenticio.

Con esta nueva tecnología se sustituye el E-171 por una alternativa con una apariencia visual natural, sin perder la funcionalidad del producto ni comprometer el sabor ni la textura y, a la vez, minimizando el impacto en el coste de sus productos.

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El dióxido de titanio ha sido utilizado hasta el momento en la industria alimentaria para mejorar la apariencia de los productos: aporta opacidad a las elaboraciones. En definitiva, a través de esta tecnología, la empresa ofrece las mismas prestaciones en sus productos y responde a la prohibición europea.

alternativa dióxido de titanio

Seguridad del dióxido de titanio como aditivo alimentario

El dióxido de titanio, también conocido como E-171, es un reconocido aditivo alimentario procedente de fuentes naturales que la Unión Europea (UE) prohíbe a partir de este año. La medida se ha tomado después del informe elaborado por la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que considera que este aditivo alimentario no es seguro.

Puesto que no se puede descartar la genotoxicidad después de su consumo, a pesar de que la absorción de dióxido de titanio es baja tras su ingesta. El organismo advierte que “puede acumularse en el organismo”.

Las principales categorías de alimentos que contribuyen a la exposición dietética del E171 son los productos como:

  • panadería fina
  • sopas
  • caldos
  • salsas
  • frutos de cascara procesados

El papel de la EFSA se limitó a evaluar los riesgos relacionados con el dióxido de titanio como aditivo alimentario. Esto incluía una evaluación de la información científica pertinente sobre el TiO2, su toxicidad potencial y las estimaciones de la exposición alimentaria humana.

Cualquier decisión legislativa o reglamentaria sobre las autorizaciones de aditivos es responsabilidad de los gestores del riesgo (es decir, la Comisión Europea y los Estados miembros).

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Autor

Guillermina García

Periodista especializada. Más de 10 años de experiencia en sectores como logística, negocios, industria plástica, tecnologías de la información, industria de alimentos y packaging.


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