Suplementos alimenticios
La industria de suplementos alimenticios en México prevé importante crecimiento
Industria de suplementos alimenticios: crecimiento, regulación y hábitos del nuevo consumidor mexicano

Periodista especializada Senior
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La industria mexicana de suplementos alimenticios está construyendo su futuro sobre bases sólidas: un mercado en expansión, un consumidor cada vez más informado y exigente, y un ecosistema empresarial que combina innovación, digitalización y ciencia.
El camino hacia 2028 promete alcanzar casi 92 mil millones de pesos en valor de mercado, impulsado por tendencias como la longevidad activa, la personalización y la salud emocional.
Sin embargo, el crecimiento sostenido dependerá de la capacidad de las empresas para diferenciarse a través de la ética, el cumplimiento regulatorio y la sostenibilidad. En México, los suplementos alimenticios no son solo un producto, sino un reflejo de la transformación cultural hacia el autocuidado, la prevención y el bienestar integral.

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Una transformación en la visión de la salud
En el Webinar "Industria que nutre, mercado que crece: claves y tendencias en suplementos alimenticios", organizado por THE FOOD TECH® y la Asociación Nacional de la Industria de Suplementos Alimenticios, A.C. (ANAISA), Karem Sanchez, Vicepresidenta de ANAISA, destaca que la industria de suplementos alimenticios en México atraviesa un proceso de consolidación y expansión sin precedentes.
Este fenómeno no puede entenderse sin observar la profunda transformación en la visión que los consumidores mexicanos tienen acerca de la salud. La pandemia actuó como catalizador de un cambio de hábitos y de prioridades.
La especialista señala que cerca del 75% de los mexicanos presenta sobrepeso u obesidad, condición que incrementa el riesgo de padecer enfermedades crónico-degenerativas como diabetes, hipertensión y problemas cardiovasculares.
Estas enfermedades representan las principales causas de mortalidad en el país, y han impulsado al consumidor a adoptar una visión de autocuidado mucho más proactiva.
La industria de suplementos alimenticios se ha nutrido de este contexto. A diferencia de décadas anteriores, en las que la suplementación se asociaba con un consumo aspiracional, hoy se ha convertido en parte de un estilo de vida saludable, integral y accesible.
Conceptos como salud, belleza y longevidad activa forman parte del discurso de marcas, distribuidores y consumidores, generando un ecosistema vibrante de empresas y canales de comercialización.
El mercado no solo se expande en número de consumidores, sino también en sofisticación. Los mexicanos han pasado de ser clientes curiosos a clientes informados, que buscan productos seguros, con respaldo científico, ingredientes naturales y con un compromiso ético y de sostenibilidad por parte de las marcas.
Este cambio cultural ha abierto oportunidades inéditas para el sector, desde la personalización de la suplementación hasta la integración de experiencias holísticas que combinan nutrición, ejercicio, descanso y bienestar emocional.

En 2024, el mercado latinoamericano se consolidó como estratégico para los fabricantes y distribuidores de suplementos alimenticios al valorarse en 6.5 mil millones de dólares.Foto: Freepik
La industria de suplementos alimenticios crece con fundamentos sólidos
Sánchez explica que hacia 2023, la industria mexicana de suplementos alimenticios alcanzó un valor de 58 mil millones de pesos, lo que representa un crecimiento acumulado del 23% desde 2018.
Este desempeño se explica, en gran parte, por el dinamismo de los canales digitales: aunque la pandemia implicó el cierre de farmacias, tiendas especializadas y gimnasios, el e-commerce emergió como un motor de crecimiento exponencial. Hoy, las ventas en línea representan ya el 5.7% de la industria y se espera que para 2028 superen el 15% del total, con una tasa de crecimiento proyectada del 24%.
Las proyecciones son ambiciosas. De acuerdo con la especialista, para 2028, el mercado de suplementos alimenticios en México podría alcanzar los 91 mil millones de pesos, impulsado por tendencias globales y locales que apuntan a:
salud digestiva
envejecimiento activo
salud mental
personalización de productos
La clave está en formatos innovadores que generen hábito, desde gomitas y cápsulas blandas hasta bebidas funcionales y polvos solubles diseñados para integrarse en la vida cotidiana.
La segmentación del mercado confirma esta diversificación. En 2023, el 60% del valor correspondió a la categoría de salud (cerca de 35 mil millones de pesos), con suplementos para digestión, sistema inmune, articulaciones y circulación.
El segmento de bienestar representó casi 19 mil millones, con un crecimiento del 32%, impulsado por el interés en relajación, salud emocional, control de peso y activación cognitiva. Además, el sector deportivo alcanzó 4,500 millones de pesos, con un crecimiento del 8%, sostenido por la recuperación de gimnasios y el auge del entrenamiento físico.
Dentro de estas categorías, la Vicepresidenta de ANAISA comenta que destacan subsegmentos que han adquirido protagonismo en la postpandemia. La salud digestiva e intestinal concentra el 26% del mercado gracias al descubrimiento del eje intestino-cerebro y al boom de los probióticos y prebióticos.
Por otra parte, el sistema inmune se mantiene fuerte, con una participación del 12%. El peso saludable ha evolucionado de una aspiración estética a una prioridad médica y preventiva, representando el 11% del mercado. El desarrollo muscular y la activación cognitiva completan el mapa de las principales tendencias, respondiendo tanto a jóvenes deportistas como a adultos mayores que buscan longevidad activa.
Los canales de distribución reflejan también esta diversificación. Las farmacias concentran el 45.4% de las ventas y destinan cada vez más espacio a suplementos en detrimento de medicamentos tradicionales.
Las ventas directas representan el 41.5%, con un modelo que no solo genera consumo sino también oportunidades de emprendimiento. El e-commerce, en franco ascenso, es clave para captar a los consumidores más jóvenes. Tiendas especializadas (4.7%) y supermercados (2.5%) completan el panorama, aunque con un papel relevante en la asesoría técnica y la democratización del acceso.

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Tendencias y motores de crecimiento
El dinamismo de la industria de suplementos alimenticios no se limita a las cifras: responde a tendencias globales que encuentran eco en el consumidor mexicano. Entre ellas destacan cuatro grandes motores de crecimiento:
Digitalización y omnicanalidad. La pandemia aceleró el salto al comercio electrónico, y hoy las empresas entienden que el futuro está en la combinación de canales. El consumidor busca flexibilidad: comprar en línea, recibir asesoría presencial, o suscribirse a modelos de entrega periódica que aseguren continuidad en la suplementación. El reto es la fidelización, y para lograrla las marcas deben ofrecer experiencias integrales, no solo productos.
Preferencia por lo natural y lo funcional. El consumidor rechaza cada vez más los ingredientes químicos o sintéticos. La demanda de suplementos basados en extractos vegetales, fibras, proteínas de origen vegetal y compuestos funcionales crece con fuerza. La conciencia ambiental se suma a esta preferencia: los empaques reciclables y las certificaciones sostenibles se han convertido en factores decisivos de compra.
Salud mental como prioridad. La postpandemia dejó claro que la salud emocional y cognitiva es un pilar fundamental del bienestar. Productos orientados a reducir ansiedad, mejorar el sueño, aumentar la concentración o equilibrar el estado de ánimo se multiplican en el mercado. No solo los adultos mayores, también jóvenes profesionales y estudiantes demandan suplementos que potencien su rendimiento cognitivo.
Personalización y longevidad activa. La tendencia apunta a una suplementación adaptada al estilo de vida, la edad y las condiciones particulares de cada consumidor. Este enfoque permite atender nichos específicos: adultos de 45 años en adelante interesados en la prevención integral, jóvenes de 20 a 40 años enfocados en desarrollo muscular, consumidores de 18 a 35 preocupados por salud emocional y familias con niños en edad escolar que buscan fortalecer inmunidad y cognición. La longevidad activa, entendida como un envejecimiento saludable, es uno de los valores más aspiracionales del mercado actual.
Estas tendencias abren oportunidades de innovación en formatos, ingredientes y modelos de negocio. Las gomitas, los geles y los suplementos bebibles responden a la necesidad de practicidad y conveniencia.

La industria necesita actualizar regulaciones, clarificar la definición y ampliar el alcance de los suplementos alimenticios. Foto: Freepik
Retos regulatorios y ética empresarial
A pesar de su crecimiento, la industria de suplementos alimenticios enfrenta retos significativos. El más evidente es la competencia desleal de un mercado paralelo en expansión. Este segmento se nutre de productos sin registro, sin aval científico y con declaraciones engañosas que prometen resultados milagrosos.
Muchos de estos productos circulan en canales digitales poco regulados, representando un riesgo directo para la salud del consumidor y un desafío para la credibilidad del sector formal.
Frente a este escenario, organismos como la Asociación Nacional de la Industria de Suplementos Alimenticios (ANAISA) desempeñan un papel clave. Su labor consiste en garantizar que los productos formales cumplan con normativas de seguridad, calidad y transparencia, y que los consumidores cuenten con información confiable para tomar decisiones.
La ética empresarial se convierte en un diferenciador estratégico: marcas que apuestan por la ciencia, la sostenibilidad y la transparencia ganan terreno frente a competidores oportunistas.
El marco regulatorio también exige evolución. México se alinea a estándares internacionales en etiquetado, buenas prácticas de manufactura y validación científica, pero aún enfrenta desafíos en fiscalización, educación del consumidor y fortalecimiento de las autoridades sanitarias.
Para las empresas, el cumplimiento normativo no es una opción, sino una condición indispensable para competir en un mercado globalizado.
Finalmente, el reto de la comunicación se vuelve estratégico. En un ecosistema saturado de información y desinformación, las empresas deben posicionarse como fuentes confiables, apoyadas en profesionales de la salud y evidencia científica.
La educación del consumidor es un activo que fortalece la confianza y legitima la industria formal frente al mercado paralelo.

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Periodista especializada con más de 15 años en medios de comunicación. En los últimos 8 años ha enfocado sus conocimientos y competencias en la industria de alimentos y bebidas, y en el sector de packaging para alimentos.






