Panificación y snacks
Dulces, pan y mezcal, los esenciales del Día de Muertos mexicano
Crecen las compras omnicanal y cambian los perfiles de los consumidores

Equipo editorial de contenidos
Última actualización:

Cada año, al preparar nuestro altar con los platillos y bebidas favoritas de quienes ya partieron, los mexicanos conectamos con nuestra historia familiar y tejemos nuestra identidad; pero, esta tradición que nos conecta con el pasado, tiene un impacto mucho más terrenal en el presente: dinamiza el consumo. Este 2025, el Día de Muertos generará una derrama económica de 49,500 millones de pesos, según proyecciones de CONCANACO SERVYTUR.
La cifra representa un crecimiento de 9.2% respecto a 2024 y coloca a esta festividad entre las tres temporadas más fuertes, junto con Navidad y las Fiestas Patrias. Además, el consumo beneficia directamente a miles de pequeños comercios —florerías, panaderías, tiendas de barrio y mercados públicos— que encuentran en estas fechas su mayor punto de venta del año.
La coincidencia del 31 de octubre con el “Viernes Muy Mexicano”, fecha de promociones comerciales y cierre de quincena, impulsó la actividad en todos los canales, desde los mercados locales hasta el comercio electrónico, donde los consumidores buscan comodidad y surtido para preparar sus altares.

TE PUEDE INTERESAR:
Una concha mexicana con sabor a celebración
¿Cuáles son los productos más consumidos en Día de Muertos?
Cabe mencionar que, el Día de Muertos coincide con Halloween, por lo que el consumo comienza a elevarse desde octubre, pero la compras entre ambas celebraciones tienen canales, motivaciones y patrones de consumo distintos, de acuerdo con NielsenIQ (NIQ).
Por un lado, Halloween se asocia más con lo lúdico y recreativo; por lo cual, los hogares jóvenes y con niños lideran la demanda de dulces, que aumentan 56% sobre todo en e-commerce, chocolate de mesa, que se eleva 68% en comercios mayoristas y los chocolates de malvavisco, cuya demanda crece 67% en esta fecha.
El objetivo es la diversión inmediata y abastecimiento a buen precio. El canal online crece por conveniencia y surtido, mientras los mayoristas se mantienen como proveedores clave del comercio tradicional.

Sin embargo, ante la llegada del 1 y 2 de noviembre, el patrón cambia. Los mexicanos pasan de lo festivo a lo simbólico y los productos con mayor incremento en ventas son las velas (+436%), los productos para el altar y los licores, particularmente ron (+308%), mezcal (+255%), vodka (+227%) y vino (+204%), que revelan un gasto más planificado y orientado a productos de mayor valor.
Estos picos de consumo no son fortuitos: cada producto representa una forma distinta de conexión emocional con la tradición.
Las velas simbolizan la luz que guía a las almas, pero también son el producto de impulso más buscado en autoservicios, donde concentran casi la mitad del gasto estacional.
El pan de muerto y los dulces tradicionales reflejan la nostalgia por lo artesanal; su consumo se ha sofisticado con variantes gourmet, rellenas o con ingredientes regionales.
El mezcal y los vinos mexicanos se consolidan como el acompañamiento moderno del ritual: productos que combinan identidad local con placer sensorial.
Este año, las panaderías y reposterías reportaron incrementos de hasta 20% en ventas, especialmente en urbes como Puebla, Oaxaca y Ciudad de México, donde los consumidores buscan experiencias más sensoriales y estéticas. En paralelo, el auge del mezcal —con crecimientos superiores al 250% en el canal digital— confirma la expansión de un consumo más adulto, planificado y aspiracional.

Del altar al carrito de compras: tres tipos de consumidor
Los datos de NIQ muestran que el Día de Muertos ya no se celebra igual que hace una década; el consumidor mexicano ha evolucionado, y ahora se divide en tres perfiles que determinan tanto el tipo de producto como el canal de compra:
1). El consumidor tradicional —predominante en zonas urbanas y rurales mayores de 50 años— mantiene el vínculo con lo local. Compra en mercados y panaderías familiares, busca calidad artesanal y conserva los elementos simbólicos del altar.
2). El consumidor híbrido (30-50 años) combina la tradición con la conveniencia: hace compras de impulso en autoservicios y planifica adquisiciones más específicas (licores, decoración) en línea.
3). El consumidor digital o aspiracional (25-40 años) reinterpreta la festividad desde lo estético y gourmet: busca mezcales artesanales, velas aromáticas, pan con ingredientes regionales o ediciones especiales, y comparte la experiencia en redes sociales como parte de su identidad cultural.
Esta segmentación explica el auge del consumo omnicanal. El autoservicio sigue siendo el punto emocional del ritual, el mayorista garantiza abasto al canal tradicional y el e-commerce se convierte en el espacio para planificar y adquirir productos de mayor valor.

TE PUEDE INTERESAR:
¿Cómo exaltar el sabor de las tradiciones con pan de muerto y vino?
El sabor de la tradición: entre la nostalgia y la innovación
Más allá de los números, el consumo de temporada refleja una tendencia clara: los mexicanos ya no solo compran por costumbre, sino por significado y pertenencia. El pan de muerto con cacao, las calaveritas de chocolate o el mezcal artesanal funcionan como símbolos tangibles de identidad colectiva.
La búsqueda de ingredientes locales, envases sostenibles y producción artesanal también gana peso entre los consumidores más jóvenes, que asocian la tradición con valores contemporáneos como el consumo responsable y la autenticidad.
Esto ha impulsado a las marcas a renovar sus estrategias: panaderías que ofrecen experiencias sensoriales, vinícolas que comunican origen y sostenibilidad, y productores de velas que transforman lo funcional en experiencia olfativa.

Una tradición que también impulsa la economía
El impacto económico del Día de Muertos se extiende más allá del hogar, eventos como la Mega Procesión de Catrinas o el Gran Desfile de Día de Muertos en la Ciudad de México reúnen a más de un millón de asistentes, generando actividad en turismo, gastronomía y transporte.
De 37,722 millones de pesos en 2022 a 49,500 millones en 2025, la derrama muestra un crecimiento sostenido y un impacto positivo en los negocios familiares y el empleo local.
Como destaca la CONCANACO SERVYTUR, celebrar nuestras tradiciones también es invertir en las comunidades que las sostienen: cada pan horneado, cada flor de cempasúchil y cada botella de mezcal vendida representan la pieza de una economía que se alimenta de cultura.
Newsletter

Equipo editorial de contenidos
El equipo editorial de The Food Tech está integrado por periodistas especializados en la industria de alimentos y bebidas. Su enfoque combina análisis técnico, innovación tecnológica, tendencias de negocio, nutrición, normatividad y packaging, para ofrecer contenidos de alto valor dirigidos a los profesionales del sector.





