Lácteos y derivados
Colorantes artificiales: lo que las nuevas regulaciones de Estados Unidos significan para la industria
La salida de colorantes sintéticos en Estados Unidos obliga a la industria latinoamericana a reformular si quiere competir en ese mercado

Key Account Manager en GNT México
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Durante años, los colorantes sintéticos han sido un recurso técnico ampliamente utilizado por la industria de alimentos y bebidas en todo el mundo, valorados por su estabilidad, consistencia y costo.
En América Latina, esta tendencia se mantuvo vigente hasta hace poco: entre principios de la década y finales de 2025, el 45% de los colores en nuevos lanzamientos de alimentos y bebidas correspondió a colorantes artificiales.
Sin embargo, la presión desde dos frentes (el consumidor y el regulador) está modificando este panorama con rapidez:
El primero ya tiene criterio formado. Según una encuesta realizada en 2025 a consumidores de América del Sur y Central, el 73% considera importante que los productos que consume no contengan colorantes artificiales.
El segundo frente, el regulatorio, acaba de tomar una posición que cambia las reglas del juego para cualquier fabricante con presencia o aspiraciones en el mercado estadounidense.
El movimiento regulatorio de la FDA
El 22 de abril de 2025, la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos anunció en conferencia de prensa su intención de trabajar con la industria para eliminar los colorantes sintéticos derivados del petróleo de la cadena alimentaria nacional.
No se trató de una declaración de intención vaga: la agencia ya había confirmado la revocación de la autorización del FD&C Red 3 (Eritrosina) y anunció que Citrus Red No. 2 y Orange B serían los siguientes en salir.
Más relevante aún, la FDA declaró su objetivo de eliminar los seis colorantes sintéticos restantes del suministro alimentario estadounidense antes de que finalice 2026:
FD&C Verde No. 3 (Fast Green FCF)
FD&C Rojo No. 40 (Allura Red AC)
FD&C Amarillo No. 5 (Tartrazina)
FD&C Amarillo No. 6 (Sunset Yellow FCF)
FD&C Azul No. 1 (Brilliant Blue FCF)
FD&C Azul No. 2 (Indigotina / Índigo Carmín)
Es importante precisar que, a la fecha, no existe una prohibición oficial para estos seis colorantes. Sin embargo, numerosas marcas líderes del mercado estadounidense ya se han comprometido de forma pública a retirarlos de sus formulaciones, anticipándose al marco regulatorio.
Este movimiento voluntario tiene un efecto de señal claro para toda la cadena de valor: la transición hacia colorantes naturales y de origen vegetal está en marcha, y su aceleración es previsible.

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Entender las clasificaciones: un paso técnico indispensable
Antes de reformular, es esencial comprender cómo clasifica la FDA los colorantes alimentarios, porque las categorías no siempre coinciden con la terminología que se usa en otros mercados.
La agencia no utiliza oficialmente el término "color natural". En su lugar, todos los aditivos colorantes se dividen en dos grupos:
Colores certificados: colorantes sintéticos derivados del petróleo que requieren certificación por lote.
Colores exentos de certificación: colorantes naturales y de origen vegetal que no requieren ese proceso.
Dentro de la categoría "exentos de certificación", existen dos tipos técnicamente distintos, y esta distinción es crítica tanto para la formulación como para el etiquetado:
Colores formulados: Se obtienen mediante la extracción selectiva del pigmento de las materias primas. Este proceso puede emplear agua, aceites esenciales o solventes químicos. El resultado es un ingrediente con alta concentración de pigmento y propiedades técnicas optimizadas, pero alejado del perfil del material de origen.
Coloring Foods (alimentos colorantes): Se producen a partir de frutas, verduras o plantas comestibles exclusivamente mediante procesos físicos y agua, sin extracción selectiva ni solventes químicos. Aunque el pigmento se estandariza para garantizar consistencia, el resultado es un concentrado comestible que retiene características del material original: sabor, vitaminas y minerales.

La FDA distingue dos categorías de colorantes alimentarios: certificados (sintéticos, derivados del petróleo) y exentos de certificación (naturales y de origen vegetal). Dentro de estos últimos, la diferencia entre colores formulados y Coloring Foods no es menor: define el proceso de obtención, el perfil del ingrediente y su aceptación regulatoria en distintos mercados. Conocer esta distinción es el primer paso técnico antes de cualquier decisión de reformulación. Crédito foto: Cortesía Grupo GNT
El impacto en el etiquetado
Esa distinción técnica entre dichas categorías afecta no solo su aceptación regulatoria en distintas regiones también tiene consecuencias directas en cómo se declara el ingrediente en la etiqueta, un factor que hoy es parte activa de la propuesta de valor al consumidor.
En Estados Unidos, la mayoría de los Coloring Foods EXBERRY pueden etiquetarse como "fruit juice for color" o "vegetable juice for color", lo que resulta en una declaración transparente y alineada con la expectativa del consumidor moderno. Otros ejemplos incluyen "spirulina extract (color)" o "turmeric (color)".
Bajo las regulaciones del CODEX Alimentarius, el etiquetado describe las materias primas directamente: "Concentrado de zanahoria" o "Concentrado de cártamo y camote", por ejemplo.
Los Carotenos EXBERRY (producidos a partir de algas y procesados con aceites esenciales) son colores formulados, y pueden etiquetarse como "Beta-carotene" en Estados Unidos, o bajo la denominación Caroteno INS 160a(iv) conforme a las guías del CODEX.
Un dato adicional relevante: en febrero de 2026, la FDA confirmó que las empresas pueden declarar en sus productos que "no contienen colorantes artificiales", siempre que no utilicen colorantes derivados del petróleo. Esta posibilidad representa una herramienta de comunicación de marca de alto valor en el punto de venta.

La forma en que se declara un colorante en la etiqueta ya es parte de la propuesta de valor al consumidor. Bajo la regulación de la FDA, los Coloring Foods pueden aparecer como "fruit juice for color" o "vegetable juice for color", una declaración limpia y directa que responde a lo que el consumidor moderno busca leer. Crédito foto: Cortesía Grupo GNT
Preparar el portafolio para lo que viene
La transición desde colorantes sintéticos hacia soluciones de origen vegetal no es un proceso trivial. Implica evaluaciones técnicas de estabilidad, desempeño en matriz, interacción con otros ingredientes, escalabilidad industrial y adecuación regulatoria por mercado. La experiencia acumulada en este proceso marca la diferencia entre una reformulación exitosa y una que compromete las características del producto final.
GNT lleva décadas desarrollando colores a base de plantas bajo la gama EXBERRY, con un portafolio que emplea más de 30 tipos de frutas, verduras y plantas para ofrecer un espectro completo de tonalidades. Su enfoque parte de un principio que no ha cambiado: los colores deben ser vibrantes, transparentes, trazables y sostenibles.
Su proceso de evaluación permite identificar la solución adecuada para cada proyecto, considerando variables como tonalidad objetivo, desempeño en el sistema alimentario, costo, escalabilidad y requisitos de etiquetado.
Asimismo, trabaja de forma directa con cada cliente para entender sus necesidades específicas y acompañar el proceso de transición con soporte técnico regional, en el idioma del equipo y con pleno conocimiento del mercado en el que opera.

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De cumplimiento regulatorio a ventaja competitiva
Es claro que el escenario regulatorio en Estados Unidos no está en pausa, tiene dirección y tiene velocidad. Para los fabricantes latinoamericanos que exportan o tienen en su radar el mercado estadounidense, esperar a que las prohibiciones sean formales implica llegar tarde a un proceso que las marcas líderes ya están ejecutando.
Más allá de la regulación, la presión del consumidor es un factor independiente que opera en todos los mercados de la región. Con casi tres de cada cuatro consumidores latinoamericanos rechazando los colorantes artificiales, la reformulación deja de ser un requisito de exportación y se convierte en una decisión de relevancia comercial local.
El camino técnico existe, las soluciones están disponibles y la experiencia para transitarlo también. La pregunta para los equipos de desarrollo e innovación ya no es si reformular, sino cuándo y con qué soporte hacerlo.
El contenido y las opiniones fueron realizados en colaboración con Grupo GNT.
Editado por Griselda Vega.
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Grupo GNT es pionero en colores sostenibles de origen vegetal. La propiedad familiar de GNT proporciona estabilidad y compromiso a largo plazo, lo que le permite tomar decisiones estratégicas para garantizar el futuro de los suministros. Estos incluyen ambiciosos compromisos de sostenibilidad e inversiones en existencias a largo plazo.






