Seguridad e inocuidad alimentaria

Virus de Newcastle y Shamonda: qué son, dónde se han detectado y cómo afectan a los animales

Su detección plantea retos para la vigilancia sanitaria, la bioseguridad pecuaria y la continuidad productiva.

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Dos virus con distintas vías de transmisión plantean desafíos para la sanidad animal, la vigilancia epidemiológica y la actividad pecuaria.

Mientras Newcastle afecta principalmente a las aves, Shamonda se ha detectado en ganado bovino y otras especies, con investigaciones abiertas sobre sus efectos y su posible relevancia para la salud humana.

En este mes de octubre de 2026, un brote de Newcastle en Brasil llevó a México a suspender determinadas importaciones avícolas. Al mismo tiempo, la detección de variantes del virus Shamonda en Europa y el primer caso humano documentado en Francia impulsaron nuevas investigaciones sobre su distribución y sus efectos.

¿Qué se sabe de ambos virus, cómo se transmiten y qué deben considerar los productores y las empresas alimentarias?

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¿Qué son los virus de Newcastle y Shamonda y qué animales afectan?

El virus de Newcastle pertenece a la familia Paramyxoviridae y causa una enfermedad viral contagiosa que afecta a aves domésticas y silvestres.

Su gravedad depende de la virulencia de la cepa: las variantes más virulentas pueden provocar enfermedad grave y mortalidad elevada en las explotaciones avícolas.

Entre los signos clínicos se encuentran dificultad respiratoria, diarrea, alteraciones neurológicas, disminución de la postura y mortalidad. Como estos síntomas pueden confundirse con los de otras enfermedades, incluida la influenza aviar, el diagnóstico requiere pruebas de laboratorio.

La transmisión ocurre por contacto con aves infectadas, secreciones y excreciones, así como por agua, alimento, equipos, vehículos y materiales contaminados.

El virus Shamonda pertenece al género Orthobunyavirus, de la familia Peribunyaviridae, y forma parte del serogrupo Simbu. Fue aislado por primera vez en bovinos en Nigeria, en 1965, y posteriormente se identificó en regiones de África y Asia.

Las variantes detectadas en Europa durante 2026 se han asociado con fiebre, diarrea, apatía y disminución de la producción de leche en bovinos.

También se han notificado trastornos reproductivos, abortos y malformaciones fetales. En otras especies, como los caballos, se han observado signos neurológicos.

A diferencia de Newcastle, Shamonda se transmite principalmente mediante la picadura de jejenes del género Culicoides. También se ha documentado transmisión de la madre al feto durante la gestación.

La magnitud de sus efectos y el comportamiento de las variantes europeas todavía están bajo investigación.

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¿Dónde se han detectado y cuál es la situación sanitaria?

La enfermedad de Newcastle tiene distribución internacional y continúa siendo una preocupación para la avicultura. El 19 de octubre de 2026, las autoridades brasileñas confirmaron un foco en una explotación comercial de pavos de engorda en Nova Itaberaba, Santa Catarina.

En respuesta, México suspendió la importación de productos de origen avícola procedentes de Brasil. La medida comprende carne y despojos de aves, huevo fértil, pollitos de hasta tres días, determinadas aves vivas y aves de compañía, de acuerdo con las disposiciones comunicadas por Senasica.

La decisión busca proteger la producción avícola nacional, dado que México mantiene su condición de país libre de la enfermedad de Newcastle.

En el caso de Shamonda, los antecedentes corresponden principalmente a África y Asia. Durante 2026 se identificaron variantes relacionadas con este virus en Europa, inicialmente en bovinos de Alemania y Suiza, y posteriormente en otros países de Europa occidental, entre ellos Austria, Bélgica y Francia.

También se notificaron detecciones en otras especies animales y territorios europeos.

La OMSA señala que se han identificado dos variantes europeas, denominadas SHAV-EU1 y SHAV-EU2. Su distribución, patogenicidad y efectos a largo plazo todavía no están completamente caracterizados.

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¿Cómo se transmiten y qué medidas se aplican para controlarlos?

Para Newcastle, las autoridades veterinarias pueden aplicar vacunación, vigilancia epidemiológica, restricciones de movimiento, aislamiento de explotaciones afectadas, limpieza y desinfección.

Según las circunstancias, también pueden ordenar el sacrificio sanitario de las aves infectadas y establecer restricciones comerciales.

Tras el foco detectado en Santa Catarina, Brasil implementó medidas de contención y erradicación, incluida la eliminación sanitaria de las aves de la explotación afectada y la vigilancia de establecimientos cercanos.

México, por su parte, suspendió las importaciones avícolas procedentes de ese país.

En Shamonda, la respuesta se centra en la vigilancia veterinaria, el diagnóstico de laboratorio y la reducción de la exposición a los insectos vectores.

Los productores deben prestar especial atención a los problemas reproductivos y las disminuciones inesperadas en la producción de leche, sin atribuir automáticamente estos signos al virus.

No existen vacunas comercializadas específicamente contra Shamonda. Tampoco se dispone actualmente de un tratamiento específico, por lo que la detección temprana y el seguimiento de los animales afectados son importantes para comprender la evolución de la infección.

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¿Shamonda puede transmitirse a los seres humanos? ¿Existe riesgo alimentario?

En octubre de 2026, Francia notificó el primer caso humano documentado de infección por el virus Shamonda. La persona afectada ya se encontraba gravemente enferma y presentó síntomas adicionales relacionados con el sistema nervioso.

Sin embargo, se requieren más investigaciones para establecer cómo ocurrió la infección y si el virus causó o contribuyó al desenlace clínico.

En cuanto al virus de Newcastle, las infecciones humanas son poco frecuentes y se han asociado principalmente con conjuntivitis leve en personas expuestas a aves infectadas.

Respecto al consumo de carne, leche y productos derivados, la información disponible no demuestra que Shamonda se transmita por esta vía. En el caso de Newcastle, las autoridades brasileñas han señalado que los productos avícolas sometidos a inspección oficial continúan siendo seguros para el consumo.

Estas consideraciones no sustituyen los controles sanitarios, la inspección de los productos ni las buenas prácticas de higiene y manipulación de alimentos. Tampoco debe confundirse el riesgo sanitario para los animales con un riesgo alimentario demostrado.

¿Qué deben vigilar los productores y la industria alimentaria?

La prevención requiere medidas adaptadas a cada actividad productiva. Para los responsables de operaciones pecuarias y las empresas que dependen de materias primas de origen animal, los principales puntos de atención son:

  • Bioseguridad: controlar el acceso a las instalaciones, reforzar la limpieza y desinfección y evitar el contacto con animales potencialmente infectados.

  • Vigilancia sanitaria: reportar mortalidad inusual, signos respiratorios, problemas reproductivos o disminuciones inesperadas de la producción de leche.

  • Diagnóstico veterinario: solicitar pruebas de laboratorio ante sospechas y evitar decisiones basadas únicamente en síntomas.

  • Control de vectores: evaluar las medidas para reducir la exposición a jejenes en explotaciones susceptibles a Shamonda.

  • Trazabilidad y comercio: revisar los requisitos zoosanitarios vigentes, las restricciones de importación y los protocolos aplicables a cada origen y producto.

  • Gestión de proveedores: verificar el cumplimiento sanitario y mantener actualizados los procedimientos de recepción y seguimiento de materias primas de origen animal.

La detección oportuna, la comunicación entre productores y autoridades y la actualización de los protocolos sanitarios ayudan a limitar la propagación de enfermedades y reducir sus consecuencias productivas y comerciales.

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Reportera multidisciplinaria con trayectoria en la producción de contenidos para medios digitales e impresos. Su área de especialización abarca temas científicos, logística, inmobiliaria, tecnología, hard news, política y salud.