Seguridad e inocuidad alimentaria

Cómo la industria de alimentos y bebidas enfrenta la amenaza de los contaminantes emergentes

De PFAS a microplásticos: los contaminantes emergentes exigen a la industria alimentaria y de envases en México y LATAM adoptar nuevas prácticas de control, trazabilidad y cumplimiento regulatorio.

author-thefoodtech.com
Guillermina García

Periodista especializada Senior

Última actualización:

Cómo la industria de alimentos y bebidas enfrenta la amenaza de los contaminantes emergentes

Compartir

bookmark-thefoodtech.combookmark-thefoodtech.combookmark-thefoodtech.combookmark-thefoodtech.combookmark-thefoodtech.combookmark-thefoodtech.com

La conversación sobre inocuidad ya no se limita a patógenos y residuos de plaguicidas. En 2025, los contaminantes emergentes están reconfigurando estándares, auditorías y especificaciones de proveedores en la región.

El Codex Alimentarius define contaminante como cualquier sustancia no intencionalmente añadida presente en el alimento por la producción, procesamiento, envasado, transporte o por contaminación ambiental.

Los contaminantes emergentes —desde PFAS y micro/nanoplásticos hasta sustancias no intencionalmente añadidas (NIAS) y patógenos con resistencia antimicrobiana— están reconfigurando la seguridad alimentaria y de envases.

A medida que EFSA, FDA, la Comisión Europea y autoridades latinoamericanas actualizan criterios toxicológicos, límites y códigos de práctica, la industria en México y la región enfrenta un doble reto: detectar antes y mejor y anticipar la agenda regulatoria para proteger al consumidor sin frenar la innovación.

El concepto también aplica a envases: la migración, directa o por “set-off”, puede trasladar compuestos del material al alimento, incluso cuando no fueron añadidos con ese fin.

Contaminantes químicos

En el webinar Contaminantes emergentes para alimentos y envases, los especialistas destacan que los contaminantes químicos emergentes son fuentes potenciales que llegan a los alimentos y agua, y finalmente a los humanos y animales.

En el caso de los productos químicos agrícolas y alimentarios, se encuentran los pesticidas y medicamentos veterinarios, fármacos que se administra al ganado. También hay compuestos naturales, presentes en la naturaleza, como las hepatotoxinas.

Dentro de los grupos de contaminantes emergentes y/o microcontaminantes, se pueden encontrar productos químicos con estructuras similares. Sin embargo, a menudo grupos de productos químicos con estructuras y propiedades muy diferentes pertenecen a la misma categoría en términos de aplicación y uso.

Los contaminantes emergentes no son un “tema de moda”, sino una nueva capa estructural de la inocuidad y del cumplimiento regulatorio. Imagen creada con Inteligencia Artificial

El top 4 en el radar: ciencia y evidencia

1. PFAS

En 2020, EFSA estableció una ingesta semanal tolerable (TWI) para la suma de cuatro PFAS (PFOA, PFOS, PFNA y PFHxS), con base en inmunotoxicidad y otros efectos.

Esta TWI sigue funcionando como referencia de protección en Europa. Para la industria, esto se traduce en requerimientos más estrictos para materias primas y materiales en contacto con alimentos.

En EE. UU., la FDA anunció en febrero de 2024 y reiteró en enero de 2025 que los agentes engrasantes con PFAS para papel y cartón dejaron de venderse para uso alimentario, cumpliéndose la retirada voluntaria de la industria: un hito que elimina una fuente relevante de exposición desde envases como envolturas de comida rápida o bolsas para palomitas.

Para marcas globales que operan en México y LATAM, esto impulsa políticas de proveeduría “PFAS-free” para empaques de papel y cartón.

Aunque el foco regulatorio local está en prácticas de higiene y contaminantes tradicionales, la presión internacional (EPA, UE) y la importación/exportación de insumos hacen que los programas internos de control de PFAS.

2. Micro y nanoplásticos en alimentos, bebidas y envases

En junio de 2025, ANSES reportó que bebidas en botellas de vidrio presentaron más microplásticos que sus equivalentes en plástico o lata, y señaló a los tapones metálicos pintados como fuente principal.

El hallazgo refuerza una idea clave: no existe un envase “cero shedding” por defecto; el diseño de cierres, recubrimientos y procesos de taponado importan.

La UE adoptó la restricción de microplásticos intencionalmente añadidos bajo REACH (Reglamento (UE) 2023/2055), con obligaciones progresivas desde octubre 2023.

Si bien no se dirige al “shedding” no intencional desde envases alimentarios, la señal regulatoria es inequívoca: trazabilidad, información al usuario y minimización de liberaciones como nuevos pilares de cumplimiento.

La OMS ha revisado la presencia de microplásticos en el ciclo del agua potable y enfatiza la necesidad de métodos estandarizados y evaluación de riesgos basada en evidencia; a medida que los métodos se refinan, las plantas (y los embotelladores) en LATAM tendrán que armonizar monitoreo, límites internos y comunicación de resultados.

3. Non-Intentionally Added Substances (NIAS) en materiales en contacto con alimentos

Las NIAS incluyen impurezas, productos de reacción y degradación que pueden migrar desde polímeros, tintas, adhesivos y recubrimientos.

EFSA y consorcios industriales publicaron guías que recomiendan evaluación toxicológica según exposición y ensayos de genotoxicidad para NIAS relevantes; además, la comunidad científica ha afinado criterios para seleccionar técnicas analíticas.

Para proveedores en México y LATAM, esto implica protocolos de evaluación NIAS con soporte de laboratorios especializados y acuerdos de confidencialidad para intercambiar datos.

Dentro de los grupos de contaminantes emergentes, se pueden encontrar productos químicos con estructuras similares. Imagen creada por Inteligencia Artificial

4. Hidrocarburos minerales

En 2023, EFSA actualizó su evaluación, la exposición dietaria actual a MOSH no genera preocupación en general, mientras que ciertas fracciones de MOAH (aromáticos 3–7 anillos) son genotóxicas y deben evitarse.

Para embalajes a base de fibras recicladas, aceites minerales de tintas y cartones, el control de barreras funcionales y origen del papel es crítico.

La seguridad alimentaria ante contaminantes emergentes exige combinar ciencia de frontera y lectura fina regulatoria. La industria en México y LATAM puede adelantarse si integra HRMS no dirigida, verificación genómica, biosensores rápidos y una gobernanza de datos que permita actuar con semanas o meses de ventaja.

Finalmente, entender el pulso de FDA y Codex es clave para proteger marca, contratos y exportaciones. Quien lidere hoy estas capacidades no solo cumplirá, sino que convertirá el cumplimiento en ventaja competitiva.

Seguro te interesa: IA y seguridad alimentaria: tecnologías para la detección temprana de contaminantes en productos

icon-thefoodtech.com
banner expo.thefoodtech.com

30 SEP - 1 OCT 2026 CIUDAD DE MÉXICO

Asiste al evento líder de ingredientes, aditivos, soluciones, procesamiento y packaging para la industria de A&B