Surgió otra industria alimentaria que desarrolla ingredientes sanos a partir de desechos de producción y biotecnología, según una investigación.Los desechos de la producción de alimentos pueden aportar más componentes saludables que los que tiene el producto del que salieron. Así lo demostró el Centro Regional de Estudios de Alimentos y Salud (Creas), dependiente de la Universidad Católica de Valparaíso, que en conjunto con la empresa Bayas del Sur, revalorizó restos de la producción de jugo, obteniendo un concentrado de berries rico en antioxidantes, con 6.000 a 24.000 ORAC (capacidad de absorción de radicales libres).
Y no es un caso aislado. Toda una industria se está gestando en torno a lo que se conoce como alimentos funcionales. Varios emprendedores han iniciado proyectos de biotecnología para rescatar estos desechos y transformarlos en ingredientes con un contenido nutricional adicional.
Este proyecto de concentrado de berries fue financiado por el Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondef) y a raíz de sus exitosos resultados ya hay una solicitud de patente en curso, junto con cinco publicaciones científicas en desarrollo.
¿Cómo es posible esto? Los descartes o materias primas que quedan del proceso de producción, poseen importantes propiedades bioactivas, casi tan efectivas como el alimento en su estado natural. Los bioactivos tienen una probada capacidad para eliminar los radicales libres, mantener el colesterol en niveles normales, mejorar el sistema inmunológico y apoyar la actividad saludable del cerebro. Sus cualidades han sido reconocidas por la comunidad científica internacional.
Este tipo de proyectos adquiere aún mayor relevancia si se considera que el agro en Chile produce cerca de 50 mil toneladas anuales de residuos vegetales e industriales que van directo a la basura. Pero revalorizar residuos vegetales e industriales no es un proceso fácil, dice Caroline León, gerente de proyectos del Creas. No hay un proceso estándar, por lo que hay que realizar investigación en cada caso. El único procedimiento común es la realización de pruebas de toxicidad y estabilización.
Harina de plátano, ingrediente que aporta vitamina A, B, fibra y minerales como calcio, potasio, fósforo, hierro, flúor, yodo y magnesio, es otro de los productos funcionales desarrollados por Crea, dijo María Elvira Zúñiga, su directora ejecutiva.
También productos finales, listos para comer, es un área que están desarrollando en este organismo. Tenemos prototipos de galletas, queques y barras de cereal adicionados con bioactivos, dijo Zúñiga. Si la etapa de testeo es positiva y la respuesta del mercado es favorable, en poco tiempo estarán disponibles para los consumidores.