Bebidas
PepsiCo pone su mirada en la fibra para la formulación de sus alimentos y bebidas
PepsiCo impulsa la fibra como eje de innovación y lleva la funcionalidad a bebidas y snacks, marcando una nueva etapa en alimentos y bebidas

Periodista especializada Senior
Última actualización:

En la industria de alimentos y bebidas, las verdaderas disrupciones no suelen anunciarse como revoluciones inmediatas, sino como declaraciones aparentemente simples que, en retrospectiva, redefinen el rumbo del mercado. Cuando el CEO de PepsiCo, Ramon Laguarta, afirmó que “la fibra será la nueva proteína”, no estaba señalando una moda pasajera, sino anticipando una reconfiguración estructural del posicionamiento renutricional global.
Durante la última década, la llamada “era de la proteína” funcionó como el principal vector de innovación. Desde snacks hasta bebidas RTD, el incremento de contenido proteico se convirtió en sinónimo de:
valor agregado
funcionalidad
diferenciación
La proteína no solo dominó el discurso técnico, sino también la narrativa comercial.
Sin embargo, como ocurre en ciclos de maduración de mercado, la saturación y la estandarización han diluido su capacidad de diferenciación.
Bajo este contexto, la fibra emerge no como un sustituto directo, sino como el siguiente eje estratégico capaz de capturar valor en un consumidor cada vez más informado, preocupado por la salud digestiva y metabólica, y expuesto a nuevas dinámicas como el uso de terapias basadas en GLP-1.

TE PUEDE INTERESAR:
La etiqueta de Coca Cola: Impacto en la percepción del consumidor y la calidad alimentaria
Del boom proteico al déficit de fibra: cambio en las prioridades nutricionales
El mercado de productos altos en proteína ha alcanzado un punto de saturación. Lo que comenzó como una propuesta diferenciadora hoy se ha convertido en un atributo casi esperado en múltiples categorías. Este fenómeno ha reducido su capacidad de generar valor incremental.
En contraste, la evidencia nutricional revela una brecha significativa: el consumo de fibra a nivel global se encuentra por debajo de las recomendaciones. En muchos mercados, menos del 10% de la población alcanza los niveles diarios sugeridos, lo que abre una oportunidad clara para la reformulación de productos.
Este cambio responde también a la evolución del concepto de functional foods. Si en la década pasada la funcionalidad estaba centrada en macronutrientes, principalmente proteína, hoy se desplaza hacia beneficios más complejos y sistémicos, como la salud digestiva, el microbioma intestinal y la regulación metabólica.
Los drivers detrás de este cambio son múltiples:
El auge de tratamientos basados en GLP-1, que modifican patrones de consumo y priorizan alimentos con mayor densidad nutricional
El envejecimiento poblacional, que incrementa la demanda de productos con beneficios digestivos
Un consumidor más educado, que entiende conceptos como prebióticos, microbiota y salud intestinal
En este contexto, la fibra deja de ser un componente técnico invisible para convertirse en un atributo de valor estratégico.

La incorporación de fibra en bebidas y snacks marca una nueva etapa en la innovación funcional de PepsiCo. Foto: Freepik
La estrategia de PepsiCo: de reformulación a plataforma funcional
La respuesta de PepsiCo no ha sido la creación de una nueva categoría, sino algo más sofisticado: la transformación de su portafolio existente mediante la integración de funcionalidad.
Este enfoque se materializa en dos líneas principales:
1. Incorporación de fibra en bebidas
La compañía ha comenzado a explorar formulaciones que integran fibra prebiótica en refrescos y bebidas funcionales, incluyendo desarrollos como colas prebióticas y extensiones de marcas enfocadas en hidratación.
2. Reformulación de snacks y alimentos
Marcas como Quaker, Sun Chips o PopCorners se posicionan como vehículos naturales para incrementar contenido de fibra sin alterar radicalmente la experiencia de consumo.
El concepto clave detrás de esta estrategia es el “functional mainstreaming”: llevar la funcionalidad a productos de consumo masivo, en lugar de limitarla a nichos especializados.
Esto implica una transición crítica: la funcionalidad deja de ser un diferenciador premium para convertirse en un estándar esperado dentro del portafolio.

TE PUEDE INTERESAR:
La innovación en 2026 se centrará en las proteínas: fibra y salud marcan la agenda
Fibra como ingrediente funcional: bases técnicas
Desde el punto de vista tecnológico, la fibra ofrece un espectro amplio de funcionalidades que la hacen especialmente atractiva para la industria.
Tipos de fibra relevantes
Fibra soluble: contribuye a la viscosidad, fermentabilidad y efectos metabólicos
Fibra insoluble: asociada a tránsito intestinal y estructura
Fibra prebiótica: como inulina, FOS (fructooligosacáridos) y GOS (galactooligosacáridos), con impacto directo en la microbiota
Funcionalidad tecnológica
Mejora de textura y mouthfeel
Retención de agua en matrices sólidas
Estabilización de sistemas coloidales en bebidas
Potencial como sustituto parcial de azúcares o grasas
Retos técnicos
Impacto sensorial: ciertas fibras pueden generar notas indeseables o cambios en viscosidad
Compatibilidad con matrices líquidas: estabilidad, solubilidad y claridad en bebidas
Procesamiento: resistencia a tratamientos térmicos y pH
Estos factores convierten a la fibra en un ingrediente versátil, pero técnicamente exigente.

La fibra prebiótica gana protagonismo como ingrediente clave en la reformulación de alimentos y bebidas. Foto: Freepik
Aplicación en bebidas: el verdadero campo de innovación
Si bien la fibra ha sido históricamente asociada a productos sólidos, el mayor potencial de crecimiento se encuentra en bebidas.
Esto responde a tres razones clave:
Las bebidas permiten una incorporación más flexible de ingredientes funcionales
Existe una sinergia directa con el concepto de hidratación
El consumidor percibe las bebidas como un vehículo conveniente para beneficios de salud
En este contexto, emergen nuevas subcategorías:
Bebidas prebióticas
Refrescos funcionales
Bebidas híbridas (electrolitos + fibra + proteína)
Estas propuestas redefinen la categoría de hidratación, transformándola en una plataforma funcional.
No obstante, los retos son relevantes:
Estabilidad físico-química: evitar sedimentación o turbidez no deseada
Regulación: validación de claims como “digestive health” o “gut health”
Aceptación sensorial: mantener perfiles organolépticos atractivos
La innovación en este segmento no es trivial; requiere un balance preciso entre funcionalidad y experiencia de consumo.

TE PUEDE INTERESAR:
La fortificación impulsa nuevas soluciones prebióticas para aumentar el consumo de fibra
Competencia y validación del mercado
La apuesta de PepsiCo no ocurre en aislamiento. Otros actores globales también están orientando sus estrategias hacia la salud digestiva y la funcionalidad basada en fibra.
El crecimiento de marcas de bebidas prebióticas, la inversión en startups de gut health y la expansión de portafolios funcionales son señales claras de convergencia industrial.
Esta alineación entre grandes jugadores valida una hipótesis clave: la fibra no es una tendencia coyuntural, sino un reposicionamiento estructural del concepto de salud en alimentos y bebidas.
En otras palabras, el health positioning está transitando de atributos visibles (proteína, calorías) hacia beneficios sistémicos (microbioma, metabolismo).

Las bebidas funcionales con fibra emergen como una nueva frontera en la categoría de hidratación. Foto: Freepik
Riesgos y límites del modelo
A pesar de su potencial, la estrategia basada en fibra enfrenta desafíos relevantes.
a) Percepción del consumidor
La proteína logró posicionarse como un atributo aspiracional. La fibra, en cambio, históricamente ha estado asociada a beneficios menos “emocionales”, lo que plantea un reto de comunicación.
b) Regulación
Los claims relacionados con salud digestiva están altamente regulados en mercados como EE.UU. y la Unión Europea, lo que limita la narrativa comercial.
c) Riesgo de sobre-fortificación
El exceso de funcionalidad puede generar:
Problemas digestivos en el consumidor
Desconfianza ante promesas exageradas
Saturación del discurso “healthy”
d) Balance indulgencia-funcionalidad
El consumidor no busca únicamente salud; también exige placer. Integrar ambos elementos sigue siendo uno de los mayores retos de formulación.
La reformulación del portafolio responde a la creciente demanda de alimentos con beneficios metabólicos. Foto: Freepik
¿Estamos ante una nueva categoría dominante?
La evidencia sugiere que la industria podría estar entrando en una nueva fase, donde la fibra se convierte en un componente base de formulación, más que en un atributo diferenciador.
Esto abre la puerta a escenarios como:
La consolidación de una “gut health economy”
La integración con nutrición personalizada
La convergencia con tendencias como plant-based y clean label
En este contexto, la declaración de PepsiCo funciona como un indicador adelantado de cambio estructural.
La fibra no solo representa una oportunidad de innovación, sino un nuevo campo de competencia donde se definirá la próxima generación de productos alimentarios.
El verdadero cambio no radica en añadir gramos de fibra, sino en transformar la lógica de formulación, comunicación y posicionamiento. La proteína marcó una década. La fibra, probablemente, determinará la siguiente.

TE PUEDE INTERESAR:
PepsiCo lanza una nueva versión de sus icónicos snacks sin sabores ni colorantes artificiales
Newsletter

Periodista especializada Senior
Periodista especializada con más de 15 años en medios de comunicación. En los últimos 8 años ha enfocado sus conocimientos y competencias en la industria de alimentos y bebidas, y en el sector de packaging para alimentos.






