Alimentos preparados: comodidad disponible en envase

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Alimentos preparados: comodidad disponible en envase


Los alimentos preparados es una de las principales tendencias en la industria alimentaria y los avances tecnológicos en los envases juegan un papel importante.

Su expansión está relacionada con el avance tecnológico en sus envases,  que favorecen la preparación de comidas y bebidas dispuestas para ser consumidas.

Los alimentos preparados pueden ser pizzas congeladas, de platos preparados, de ensaladas y salsas, de pastas frescas o delicatessen, zumos de frutas frescas o verdura cortada dispuesta para ser consumida.

 

Alimentos preparados y los consumidores

 

Según un estudio de Euromonitor, en el año 2007 se vendieron en Europa Occidental comidas preparadas por un valor de 26,400 millones de dólares.

La comodidad fue el factor más importante que movió a los consumidores a adquirir estas comidas preparadas y, según el estudio, estas personas dan importancia a la vez a la obtención de unos productos alimenticios de gran calidad y frescos.

Los productos congelados van a seguir contribuyendo a aumentar la tendencia a realizar cómodamente las compras y aprovechar unos tiempos de preparación cortos.

Junto a ello, el segmento del “chilled food” es el que ha ganado más adeptos entre los consumidores en los últimos tiempos. Son productos con un tiempo limitado de conservación que se compran en la estantería de productos refrigerados, que no contienen materias aromatizantes o conservantes y que a menudo están envasados en un ambiente modificado.

Tanto si se trata de masas frescas refrigeradas, pasta con salsa, ensaladas limpias o menús completos, el consumidor aprecia especialmente la combinación que ofrecen unos productos frescos con una forma de preparación sencilla.

 

Envases fáciles de usar

 

Conveniencia significa también que el envase resulte fácil de utilizar por el consumidor. Sobre todo tiene que ser ligero y poderse abrir sin necesidad de ayuda de otros medios.

Los orificios para permitir la apertura que están integrados en el envase de alimentos preparados tienen que ser fácilmente reconocibles y funcionar bien.

Para el cerrado de envases de plástico se utilizan, por ejemplo, láminas desplegables con las que se consigue que la lámina de la tapa no se rompa al abrir el envase.

La apertura se lleva a cabo a través de una delaminación controlada que se encarga de que no se despegue el sellado sino únicamente la lámina superior.

La fuerza que tiene que utilizar el consumidor para abrir estos envases se debe mantener siempre constante gracias a que la firmeza del cierre se fija ya durante la fabricación de las láminas de plástico.

Los consumidores esperan y aprecian especialmente que los envases de alimentos preparados se puedan volver a cerrar una vez abiertos.

Otras funciones innovadoras de los envases son las posibilidades de poder dosificar, dividir en porciones y disponer de ayudas para sacar el producto de su envase.

En los platos preparados es de especial interés el que sean aptos para calentarlos en el microondas o en el horno. Para ello se utilizan fundamentalmente recipientes de TPET adecuados para productos que necesitan para calentarse una temperatura de hasta 220 grados, mientras que para envases pensados únicamente para microondas se utiliza PP.

 

Calentar dentro del envase cerrado

 

Actualmente se ofrecen los alimentos preparadas en envases aptos para microondas que disponen de una válvula de liberación de presión que hacen posible su calentamiento manteniéndolos cerrados, de forma que el proceso resulte cómodo y no tenga ningún efecto perjudicial.

En este sistema, cuando el plato preparado se calienta y produce vapor, éste sale gracias a la regulación automática que ofrece la función de apertura y cierre de la válvula.

Existe un nuevo envase para microondas que funciona totalmente sin válvula de liberación de presión que por ello resulta más barato de fabricar. Es el utilizado por la empresa Bell AG, perteneciente al grupo Coop, para el envasado de platos preparados.

Se trata de un envase al vacío tipo skin que dispone de un sistema autoaireación que se encarga de liberar el vapor sin necesidad de ser perforado.

Este concepto combina las ventajas de la cocción a fuego lento al vacío con la comodidad que ofrece el microondas en un envase herméticamente cerrado.

Con estos envases no hace falta ninguna perforación o corte antes o después de haber sido calentados. Durante el proceso de calentamiento, la lámina comienza a crear una burbuja de aire, liberando de presión a los alimentos.

Una vez calentado, el consumidor sólo tiene que quitar la lámina con un pasador y la comida se queda en condiciones de ser tomada en el mismo envase.

 

El metal, también al microondas

 

Hasta ahora los consumidores no estaban seguros de si las comidas preparadas en envases de metal se podían calentar en el microondas.

Un estudio del instituto Fraunhofer, realizado por encargo de la iniciativa “Metal in Microwave Industry Group”, despejó esta incógnita y determinó que los envases metálicos sí se pueden utilizar en los aparatos de microondas.

Según el estudio, las bandejas planas de aluminio o de hojalata con una apertura de gran tamaño, son adecuadas para calentarse en el microondas y no ofrecen ningún efecto negativo en cuanto a seguridad.

En comparación con los envases de plástico, el calentamiento de alimentos dura más en los recipientes de metal pero en estos últimos es mas regular.

La bandeja de aluminio se puede envasar con el sistema “skin”, gracias a una lámina que produce una barrera para que no desaparezca el vacío y que puede ser sellada con el aluminio.

 

Cajas en lugar de latas

 

Los fabricantes de envases de cartón como, Tetra Pak ofrecen también sistemas para envasar productos alimenticios preparados, por ejemplo, sopas, verduras, productos a base de tomate, salsas para pastas, verduras, comidas preparadas o potajes.

Tetra Pak ha ampliado este año el rango de los envases de cartón que se pueden tratar en autoclaves y que llevan el nombre de “Tetra Recart” y tienen una oferta de envases rectangulares con unos volúmenes de 200, 340, 390 y 500 ml.

Estos envases son perfectamente adecuados para satisfacer las exigencias de comodidad de los consumidores, son resistentes a los golpes, se pueden almacenar cómodamente, abrir con facilidad a través de una perforación y además se pueden reciclar sin dificultad.

Los productos así envasados se pueden mantener gracias a las características de los envases por un periodo de hasta 24 meses.

Los productos alimenticios envasados en cartón no sólo satisfacen las exigencias en cuanto a “conveniencia” sino que resultan también muy cómodos para una sola persona que quiera comer fuera de casa.

Estas características se hacen posibles gracias a una nueva técnica que permite un llenado aséptico de productos lácteos con piezas auténticas y sólidas de frutas o cereales.

Estos nuevos envases posibilitan a los modernos consumidores el desayunar sobre la marcha, además de procurarles una nuevas sensaciones al beber y degustar.

Sin la ayuda de los envases, no hubiera sido posible el victorioso camino que han recorrido los productos de conveniencia en los últimos años y las funciones innovadoras de los envases se encargarán también en el futuro de que en este segmento se siga produciendo un crecimiento constante.

Autor: Informe de Prensa Anuga Food Tec 2009


Autor

Carlos Juárez

Licenciado en Periodismo con más de 15 años de experiencia reporteril. Cubro fuentes mundiales, de economía y negocios para THE LOGISTICS WORLD y THE FOOD TECH. Colaborador en UnoTV y Crítico de cine y cultura en Gaio Ninja y Grupo Fórmula Yucatán.


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