Industria alimentaria: ¿cómo afianzar su compromiso con la nutrición?

 |   agosto 26, 2020
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La industria alimentaria influye en gran medida en la salud y nutrición de la población. Desde hace más de dos décadas, ha mostrado un crecimiento acelerado en materia de tecnología alimentaria y mejoramiento nutricional de alimentos.

Esa evolución se debe a que la industria alimentaria tiene ante sí el reto de dar valor y transferir el conocimiento científico nutricional para que pueda ser útil al desarrollo productivo del sector, mejorando, a la vez, la calidad de vida de los consumidores.

De acuerdo con el doctor Juan Rivera Dommarco, licenciado en nutrición y ciencias de alimentos, investigador, académico y director general del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), cuando se observan las políticas en materia de nutrición que se han implementado en México, es visible aún que el gran problema de los mexicanos son los malos hábitos de apetito-saciedad.

El especialista indica que el sistema alimentario actual está desatando esos malos hábitos, una pandemia global, una sindemia de obesidad, enfermedades crónicas y calentamiento global. Hoy se observan grandes cifras en el área nutricional:

  • 2 mil millones de personas tienen deficiencias de micronutrientes.
  • 155 millones de niños están con desnutrición crónica.
  • 52 millones de niños con desnutrición aguda.
  • 2 mil millones de adultos tienen sobrepeso y obesidad.
  • 41 millones de niños tienen sobrepeso.
  • 88% de los países enfrentan una grave carga de dos o tres formas de malnutrición.

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8 recomendaciones para la industria alimentaria

Nunca hasta ahora se ha valorado convenientemente la relación existente y directamente significativa entre alimentación, salud y nutrición. Por ello, la industria alimentaria tiene un rol importante dentro de la nutrición y salud del planeta. Entre las acciones que puede llevar a cabo están:

  1. Coadyuvar a repensar el sistema alimentario.
  2. Un compromiso mayor con la salud del planeta, salud de la población y su relación con la alimentación.
  3. Impulsar dietas saludables a través del desarrollo de productos para casi 10 mil millones de personas en el 2050. Para ese año ya no serán 7 mil millones, cifra actual en el mundo.
  4. Definir dietas saludables de referencia utilizando la mejor evidencia disponible, estudios, pruebas químicas para identificar aquellos alimentos o ingredientes que sean compatibles con una vida saludable.
  5. Crear estrategias para lograr los cambios necesarios y alcanzar la meta de una alimentación saludable a partir de una producción sustentable de alimentos.
  6. Mejorar técnicas de producción.
  7. Poner énfasis en los alimentos de gran valor nutrimental: granos enteros, tubérculos, frutas, vegetales, diferentes tipos de proteínas (leguminosas y oleaginosas).
  8. Financiar investigaciones en temas de nutrición y salud, pues esto no se limita sólo al avance científico.

“Si se trabaja en reducir el desperdicio y pérdida de alimentos, en crear dietas saludables y mejorar las técnicas de producción (agrícolas), se lograrán efectos positivos, principalmente el cuidado del medio ambiente, así como fortalecer la tendencia de la sustentabilidad en el planeta”, explica Juan Rivera Dommarco.

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El incremento sustancial de leguminosas, nueces, semillas y granos enteros ayudará a fortalecer la salud de los mexicanos. La industria alimentaria puede crear alternativas a partir de este tipo de alimentos.

¿Pueden los consumidores tener hábitos y dietas saludables?

Lograr buenos hábitos de alimentación en la población es un hecho que no pasará de la noche a la mañana o quizá nunca sucederá, pero si nos enfocamos en tres aspectos: riesgo comparativo, carga global y riesgo de enfermedad, alrededor de 11 millones de muertes en adultos se podrían prevenir al año. Es decir, habría un efecto en la salud potencialmente importante”, explica Dommarco.

El director del INSP, apunta que los cambios que se requieren en México para lograr hábitos alimentarios saludables se basan en:

  • Un incremento sustancial de leguminosas, nueces, semillas y granos enteros.
  • Duplicar el consumo de frutas y verduras.
  • Para el consumo de leche la recomendación es mixta, es decir, debe aumentar en la población indígena y disminuir en la urbana.
  • Reducir el consumo de azúcares añadidos, cereales refinados, carne procesada y carne roja.

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5 estrategias globales para la gran transformación alimentaria

Lograr una buena nutrición emerge del derecho a una alimentación adecuada y al disfrute del más alto nivel posible de salud. Por ello, La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, (ONUAA, o más conocida como FAO), hace las siguientes recomendaciones a gobiernos e industria alimentaria:

  1. Un compromiso internacional y nacional de transformar la alimentación hacia dietas saludables.
  2. Reorientar las prioridades agrícolas de la producción de grandes cantidades de alimentos al de alimentos saludables.
  3. Intensificar de forma sostenible la producción de alimentos para aumentar la producción de alta calidad.
  4. Asegurar una gestión firme y coordinada de la tierra y de los océanos.
  5. Reducir al menos a la mitad, la pérdida y desperdicios de alimentos en línea con los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En conclusión, alimentar a 10 mil millones de personas con dietas saludables dentro de límites planetarios seguros es posible. La dieta de referencia saludable mejorará la salud y el bienestar de millones de personas, además permitirá heredar a las futuras generaciones un planeta viable y sustentable.




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