Prototipos de envases flexibles alargan vida de alimentos

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Prototipos de envases flexibles alargan vida de alimentos


AINIA y UBE trabajan en nuevos envases flexibles capaces de alargar la vida de los alimentos sensibles a la oxidación por el paso del tiempo.

En el marco del proyecto COPAFLEX, el centro tecnológico y la empresa UBE Corporation Europe, colaboraron para el desarrollo de los nuevos envases flexibles para alimentos como: salsas, purés, mermeladas, compotas, alimentos infantiles, zumos, concentrados, bebidas alcohólicas, platos preparados y conservas.

Se trabajó en el desarrollo de dos prototipos de envases con una innovadora combinación de polímeros (copoliamidas avanzadas), capaces de mejorar el comportamiento a la esterilización o tratamientos de térmicos a altas temperaturas.

Como resultado de este trabajo, se logró prolongar la vida útil de alimentos envasados, llegando a duplicarla en algunos casos. Por ejemplo, purés de verduras, en envases flexibles actuales tiene una vida útil de 150 días aproximadamente; en el nuevo prototipo puede mantenerse en condiciones óptimas para su consumo de más de 300 días.

Prototipos de envases flexibles alargan vida de alimentos

Los polímeros, con mejores propiedades mecánicas que los convencionales (resistencia a la punción, tracción, flexibilidad…) han logrado un formato de envase flexible alternativo a los envases rígidos, que permite una mejor ergonomía y facilidad de uso, sin incrementar su impacto ambiental.

 

Respuesta a las necesidades del consumidor

 

La solución tecnológica responde a los requerimientos de envasado de los principales sectores de productos de alimentación y a las necesidades de los consumidores que demandan envases que se adapten a su estilo de vida, pero que también valoran aspectos como el respeto al medioambiente a la hora de realizar su compra.

Los nuevos envases flexibles pueden ser de gran utilidad para el envasado y conservación de productos alimenticios como:

  • Salsas utilizadas en restaurantes, hoteles, hospitales, colegios, etc. Aquellas que necesiten esterilización térmica.
  • Alimentos viscosos, triturados o semisólidos como mermeladas, compotas y especialmente los destinados a la infancia y la tercera edad, como purés, papillas, etc.
  • Zumos y concentrados de futas y verduras.
  • Conservas y semiconservas como verduras, encurtidos, etc.
  • Platos preparados presentados en formatos flexibles horneables.

AINIA colaboró en el desarrollo de la evaluación de los materiales, el estudio de la interacción envase/producto, vida útil, el diseño de nuevos envases flexibles mediante tecnologías avanzadas de cálculo, así como en la evaluación del impacto ambiental de los nuevos envases mediante el análisis del ciclo de vida.

La iniciativa tiene como objetivo apoyar proyectos de cooperación entre empresas y organismos de investigación, con el fin de promover el crear nuevas tecnologías, la aplicación empresarial de nuevas ideas y técnicas y la creación de nuevos productos y servicios.

Fuente: AINIA



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