La sostenibilidad ambiental impulsará el consumo de empaques flexibles

Los empaques flexibles muestran un gran futuro, son amigables con el medio ambiente y ofrecen muchas opciones al plantear los desafíos del packaging.

 |   septiembre 10, 2021
empaques flexibles


La sostenibilidad ambiental influirá en el crecimiento de los empaques flexibles, frente a las latas tradicionales, en el mercado de la alimentación. Esta es la principal razón por la que serán cada día más empleados por la industria. Los empaques flexibles está ya presentes en el 40% de los productos envasados en el mundo, y su tasa anual de crecimiento es superior al 3%.

En este sentido, Marcos Miranda, CEO de Seakings, dice: “La nueva sensibilidad de las empresas conserveras se ha extendido también al campo de los envases, en el que ya se advierten algunos signos de cambio. A pesar de que, indudablemente, siguen pesando sobre la industria los 200 años de tradición que acumula la lata de conservas como presentación preferida”.

El packaging flexible representó en 2019 más del 40% de los productos envasados en el mundo, habiendo duplicado en los últimos veinte años su tamaño hasta alcanzar unos ingresos de 228 mil millones de dólares. En algunos países, como Estados Unidos, constituyen el segundo segmento de envases más grande.

Ventajas de los empaques flexibles

La principal ventaja que presentan los envases flexibles desde el punto de vista de la sostenibilidad ambiental, es la menor cantidad de material y de energía que se precisa en su producción. La producción de bolsas flexibles de aluminio requiere una menor cantidad de material, de energía y de recursos para su elaboración.

Hasta el punto de que se calcula que envasar todos los alimentos de la UE en este tipo de bolsas ahorraría más de 26 millones de toneladas de material de envasado.  Asimismo, el menor peso de los materiales flexibles de envasado y la capacidad de comprimirlos y adaptarlos a las condiciones del transporte ahorra espacio y reduce el tráfico de camiones.

El uso de bolsas flexibles de aluminio reduce la huella de carbono y la contaminación durante toda su vida útil. Este tipo de envases tiene una capacidad de reciclaje del 100%, y se calcula que envasar todos los alimentos de la UE en envases flexibles de aluminio, reduciría en un 40% las emisiones de CO2 a la atmósfera.

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Autor

Guillermina García

Periodista especializada. Más de 10 años de experiencia en sectores como logística, negocios, industria plástica, tecnologías de la información, industria de alimentos y packaging.


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