La obesidad infantil es uno de los desafíos más alarmantes en salud pública que enfrenta México. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2021, más del 35% de los niños entre 5 y 11 años presentan sobrepeso u obesidad.
Esta situación no solo compromete su calidad de vida a corto y largo plazo, sino que también representa un reto para la sostenibilidad del sistema de salud y la industria alimentaria. En este contexto, la reformulación de productos alimentarios ha emergido como una estrategia clave.
El sector industrial tiene un rol esencial en la lucha contra la obesidad, al desarrollar y ofrecer productos más saludables sin comprometer el sabor, la aceptación del consumidor ni la viabilidad comercial.
Panorama actual de la obesidad infantil en México
La obesidad infantil en México ha alcanzado niveles preocupantes, convirtiéndose en una de las principales amenazas para la salud pública del país. Esta condición, que afecta a millones de niñas y niños, tiene causas multifactoriales y consecuencias a largo plazo tanto en el ámbito individual como en el sistema de salud.
Datos epidemiológicos
- ENSANUT 2021: 38.2% de los niños entre 5 y 11 años tienen sobrepeso u obesidad.
- México ocupa uno de los primeros lugares a nivel mundial en obesidad infantil.
- La obesidad en edades tempranas se asocia con enfermedades crónicas no transmisibles como diabetes tipo 2, hipertensión, dislipidemias y enfermedades cardiovasculares.
Factores determinantes
- Alta disponibilidad de alimentos ultraprocesados con alta densidad energética.
- Bajo consumo de frutas, verduras y alimentos mínimamente procesados.
- Sedentarismo y bajo nivel de actividad física.
- Estrategias de marketing dirigidas a la infancia que promueven productos poco saludables.
Regulaciones y políticas públicas en México
La creciente prevalencia de la obesidad infantil en México ha motivado la implementación de diversas estrategias regulatorias orientadas a modificar el entorno alimentario y fomentar elecciones más saludables. Las políticas públicas en este ámbito han tenido un impacto directo en la formulación y comercialización de productos dirigidos al público infantil.
Sistema de etiquetado frontal
Desde octubre de 2020, México implementó el etiquetado frontal de advertencia, basado en el perfil de nutrientes de la OPS, para señalar productos con exceso de azúcares, sodio, grasas saturadas o calorías. Esta medida ha incentivado a muchas empresas a reformular sus productos.
Normas oficiales
- NOM-051-SCFI/SSA1-2010: etiquetado nutrimental y frontal.
- NOM-043-SSA2-2012: promoción y educación para la salud en materia alimentaria.
- Regulación de la publicidad dirigida a la infancia: restricciones en alimentos con sellos de advertencia.
Estas normativas han marcado un antes y un después en la innovación de productos.
¿Qué implica la reformulación de alimentos?
La reformulación es un proceso mediante el cual se modifican los ingredientes y/o procesos tecnológicos de un producto para mejorar su perfil nutricional, sin afectar negativamente su calidad sensorial, seguridad, vida útil ni aceptación comercial.
Objetivos comunes
- Reducir azúcares añadidos, sodio y grasas saturadas.
- Aumentar el contenido de fibra, proteínas vegetales o ingredientes funcionales.
- Eliminar o sustituir aditivos no deseables.
- Mantener características sensoriales y tecnológicas (textura, sabor, color).
Desafíos técnicos
- Equilibrar funcionalidad tecnológica y perfil nutricional.
- Reformular sin comprometer la aceptación del consumidor infantil.
- Cumplir con regulaciones locales e internacionales.
- Asegurar viabilidad económica y de abastecimiento de materias primas.

Estrategias tecnológicas para la reformulación
La reformulación de productos alimentarios requiere el respaldo de soluciones tecnológicas innovadoras que permitan mantener la funcionalidad, seguridad y aceptación sensorial de los alimentos, incluso tras la reducción o sustitución de ingredientes clave como azúcares, sodio y grasas saturadas.
Azúcares
- Sustitución con edulcorantes no calóricos: stevia, sucralosa, eritritol, monk fruit.
- Sistemas de dulzor modular: combinaciones que preservan el perfil sensorial.
- Uso de fibras solubles con efecto edulcorante: inulina, polidextrosa.
Reducción de sodio
- Sustitutos de sal: cloruro de potasio, glutamato monosódico (en niveles permitidos).
- Uso de potenciadores de sabor y extractos naturales (levaduras, especias).
- Técnicas de microencapsulación para enmascarar sabores metálicos.
Grasas saturadas
- Sustitución parcial de grasas animales por aceites vegetales saludables.
- Empleo de emulsificantes naturales y proteínas vegetales.
- Uso de oleogeles y estructuras alternativas para mantener textura.
Aumento de fibra y proteínas
- Incorporación de harinas funcionales: avena, chía, linaza.
- Uso de proteínas vegetales texturizadas: soya, garbanzo, chícharo.
- Inclusión de prebióticos y fibras solubles como agentes funcionales.


Casos de éxito en la industria mexicana
Diversas empresas del sector alimentario en México han respondido de forma proactiva al desafío de la obesidad infantil mediante estrategias de reformulación que equilibran innovación, cumplimiento normativo y preferencia del consumidor.
- Grupo Bimbo: Desde 2021, ha reformulado más del 85% de su portafolio infantil para reducir azúcares y grasas. La línea “Bimbo Balance” incluye panes integrales con mayor fibra y menos calorías por porción.
- Nestlé México: Su estrategia “Compromiso Nutricional 2030” ha implicado reducir 10% de azúcares en cereales infantiles y lanzar productos con granos enteros y fortificación en hierro.
- La Costeña: Reformulación de productos enlatados infantiles con menos sodio, sin alterar sabor ni tiempo de conservación. Uso de sabores naturales como cebolla y ajo deshidratado para realzar sabor.
Implicaciones comerciales y de marketing
La reformulación de productos con fines nutricionales no solo representa un reto técnico, sino también un desafío estratégico para las áreas comerciales y de marketing. Modificar ingredientes clave puede impactar la percepción del consumidor, la propuesta de valor y la posicionamiento de marca.
Aceptación del consumidor infantil
- Reformular sin perder sabor, color o textura es crucial.
- La participación de paneles sensoriales infantiles ayuda a ajustar el producto final.
Percepción de valor
- Reformulación puede percibirse como pérdida de sabor o cambio de fórmula.
- El etiquetado claro y las campañas educativas son esenciales para el éxito comercial.
Costos y cadena de suministro
- Algunos ingredientes funcionales tienen mayor costo o menor disponibilidad.
- La industria debe considerar eficiencia logística, escalabilidad y abastecimiento sostenible.
Oportunidades de innovación para 2025
Ante un entorno regulatorio más estricto y una creciente demanda por alimentos más saludables, la innovación se posiciona como un eje clave para la competitividad de la industria alimentaria, de cara a 2025, las empresas tienen la oportunidad de:
Reformulación basada en datos
- Uso de inteligencia artificial y modelado sensorial para predecir aceptabilidad.
- Plataformas de análisis de consumidores para orientar diseño de productos saludables.
Etiquetado transparente e inclusivo
- Uso de etiquetas limpias (“clean label”) para aumentar la confianza del consumidor.
- Reformulación sin alérgenos para productos aptos para población sensible.
Reformulación personalizada
- Ajuste del perfil de nutrientes por grupos etarios y geográficos.
- Desarrollo de alimentos funcionales adaptados a las condiciones metabólicas infantiles.
La obesidad infantil en México representa una problemática estructural que exige una transformación profunda en los sistemas alimentarios. La reformulación de productos es una de las estrategias más viables y sostenibles desde el sector industrial, siempre que se aborde con enfoque científico, tecnológico y comercial.
Para que esta transformación tenga éxito, es crucial una colaboración multisectorial entre la industria alimentaria, las instituciones de salud, los centros de investigación, los organismos regulatorios y la sociedad civil. Solo así será posible garantizar un entorno alimentario más saludable, accesible y sustentable para las futuras generaciones mexicanas.