Firman acuerdo para reducir el consumo de sal

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25 organizaciones compartieron distintas experiencias y firmaron una “declaración conjunta” en la que se comprometieron a informar sobre el daño del consumo excesivo de sal.
En Argentina 1 de cada 4 personas es hipertensa y tiene más probabilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares e insuficiencias renales crónicas. Además, en el país se consume cerca de 12 gramos de sal por día cuando lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) son 5 gramos. El 70% de la sal consumida proviene de los alimentos procesados, por lo cual debe reducirse en su elaboración industrial.

En ese sentido, FIC Argentina, junto con alrededor de 25 organizaciones se reunieron en la jornada “Reducción de sodio en los alimentos procesados y su impacto en la salud pública”, con el objetivo de debatir y reflexionar sobre el rol de la sociedad civil en la problemática del excesivo consumo de sal en Argentina. La jornada contó con la presencia de la Lic. Elizabeth Dunford, investigadora de The George Institute de Australia, quien lidera una iniciativa global de evaluación de la composición de alimentos procesados y brindó su visión sobre el tema.

La jornada se realizó en las instalaciones de la Embajada de Australia en la Ciudad de Buenos Aires. Las 25 organizaciones participantes compartieron distintas experiencias que se están llevando adelante en Argentina, Australia y otros países, como Finlandia y Gran Bretaña. Al final del encuentro, firmaron una “declaración conjunta” en la que se comprometieron a avanzar tanto en la difusión de información sobre el daño del consumo excesivo de sal, como en la promoción de políticas públicas efectivas que contribuyan a la protección de la salud de la población.

“En Australia, el gobierno estableció un acuerdo voluntario con la industria alimenticia en 2009 pero hasta ahora los avances han sido lentos. Hemos realizado un monitoreo independiente y menos de la mitad de las empresas bajaron los niveles de sodio en los alimentos procesados. Por eso creemos que esta medida no es suficiente. Vemos ahora la necesidad de avanzar en otra dirección: establecer metas objetivas de reducción, contar con reportes de avance independientes y transparentes, y diseñar un marco regulatorio que remplace los acuerdos voluntarios”, comentó Dunford.

“La sociedad civil tiene un rol crítico que cumplir para que el consumo de sal baje significativamente y lo más pronto posible. Por eso las organizaciones estamos hoy aquí proponiendo acciones en red para contribuir a lograr las objetivos, a través de la generación de investigaciones, acciones de educación a la comunidad y vigilancia de la transparencia de los procesos para garantizar que las políticas de salud pública sean efectivas”, señaló Lorena Allemandi, investigadora de FIC Argentina.

Fuente: www.ficargentina.org



Autor

Redacción THE FOOD TECH

Equipo editorial de THE FOOD TECH conformado por periodistas especializados en la industria alimentaria, tecnología, procesos, empaques e ingredientes alimenticios.


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